jueves, 7 de octubre de 2010

PROBLEMAS

Vas por la vida tan feliz, o no tan feliz, pero tan inconsciente, sin comerte mucho la cabeza y de repente tienes un problema.
¡¡TACHÁN!!! UN PROBLEMA DE COJONES.

Y ahí está. Te paras, te palpas, miras para atrás, justo a como eras hace 24 horas y piensas: “mierda, con lo bien que yo estaba ayer y ahora ¿qué hago?”
Simplificando mucho porque es mi blog, porque es mi análisis y porque a mí me da la gana, para enfrentarte a los problemas, sean del tipo que sean, hay dos actitudes: ignorarlos o adoptarlos cual hijos putativos (y no estoy insultando), dedicando toda la existencia completa a cuidarlos y entenderlos.

Cómo todo el mundo sabe, y en contra de lo que algunos listillos vienen diciendo por ahí, el conocimiento no da la felicidad, más bien la revienta. Así que reconocer que tienes un problema no te hace más feliz y eso jode. Por tanto, a primera vista parece más inteligente optar por “obviar los síntomas” o si eso es sencillamente imposible, minimizarlos hasta hacerlos imperceptibles.

Gráficamente lo explicaría como dejar que el problema esté ahí, pero sin mirarlo, esperar a que él solito desaparezca, como si fuera biodegradable. No se mira, no se toca, no se analiza. Se le echa tierra por encima, se rodea, se aisla, lo que sea para conseguir que la perturbación, en esa vida feliz que tenías antes, sea la mínima. Porque esa es otra, el ignorador de problemas no sólo pasa millas del problema sino que ni por asomo se le ocurre pensar en cuáles son las causas por las que esa perturbación haya llegado a su vida. Prefiere pensar que ha sido mala suerte y que le ha caído del cielo…que a veces es así, cuestión del destino, pero otra veces te has metido en el barro tu solo.

Dentro de esta categoría hay distintos grados de perfección de la técnica.

Los hay que ven el problema, se dan cuenta de que se han metido en el barro hasta bien dentro..y dicen..¡ oh vaya,! ¿qué ha pasado?, le dedican medio minuto y deciden que “ uy, si..esto no me mola, así que nada, por arte de birlibirloque esto no es barro, es un campo de amapolas” y se lo creen.

Los hay que ven el problema, pero directamente se cierran en banda a cualquier tipo de análisis. Esto no ha pasado. Sigo como estaba. “Tengo barro hasta en el píloro pero voy a hacer como que no y esperar a que solidifique y pueda salir”.

Y en el colmo de la perfección, están los que son capaces de ni verlo. Su técnica es tan depurada que aunque el problema les baile claqué en el salón, los síntomas les peguen en el entrecejo y desaparezca el aire a su alrededor, son capaces de obviar por completo ese problema, sea el que sea, y seguir con sus vidas como si tal cosa. A mí esta opción me fascina porque me parece mágica, la capacidad para autoengañarse es probablemente una virtud que tenía que haber pedido cuando Dios repartió los dones..pero yo debía estar en la cola para el sarcasmo y la ironía. Aunque no sé, tampoco estoy del todo segura que el autoengaño haga más feliz que una lengua afilada.

En el otro extremo, están los que intuyen el problema, lo ven venir y cuando por fin llega se dedican a darse cabezazos con él hasta que se hacen sangre, se zambullen en el barro, hacen unos largos, lo paladean, hacen castillos con él..etc. Graficamente (otra vez, lo sé…me repito, pero eso no es un problema), digo…gráficamente lo explicaría como coger el problema y desmenuzarlo para a base de sobarlo, y mirarlo y remirarlo hasta el infinito conseguir que deje de ser un problema, desaparece porque lo solucionas o porque deja de doler. ( Si alguien tiene dudas, yo soy de este tipo).

Aquí también hay grados. Hay gente que se come más la cabeza y hay gente que menos. Yo me la como muchísimo, tengo el problema que sea todo el puto día en la cabeza, lo miro por delante, por detrás, calculo cuanto me va a afectar, cómo me va a afectar, porqué me ha pasado o ha dejado de pasarme. Soy incapaz de pensar en otra cosa, no puedo aparcarlo y pasar a otro tema. Ahí estoy, en el bucle del problema todo el puto día. Vivo pensando..¿cómo coño me he metido en este barrizal? Y ¿por dónde salgo? Y ¿cómo me está afectando? Y ¿cuando salga seré mejor o seré peor? Y ¿ volveré a caer en este charco? Respondo todas las preguntas, lo medito y vuelvo a hacérmelas. Es agotador pero no sé hacerlo de otra manera.

La parte buena, es que acabo solucionándolo, sea lo que sea y aprendo un huevo.

La siguiente vez que me pasa a mi o le pasa a otro que conozco, sé exactamente que tengo que decir o qué tengo que hacer, la parte mala es que me hago un daño de cojones, pero en fin, tampoco es para tanto.

No digo que una actitud sea mejor que otra. Cada uno es como es.

Negar la existencia de un problema no acaba con él, pero supongo que hace la vida más fácil, menos “de verdad”, pero más fácil, y no todo tiene que ser verdad, las mentiras molan mucho a veces.

Pelearse con un problema y darle un millón de vueltas tampoco acaba con él y desde luego no hace la vida más fácil mientras dura la batalla. Eso sí, luego, cuando consigues vencerlo, te sientes de puta madre, pero no pasa siempre. Y eso si, lo puedes dar por cerrado.

En fin..hasta aquí, mi filosofía vital barata del día.

25 comentarios:

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Te falta comentar sobre los laaaargos que ven venir el problema y saben que se la van a dar contra el, como si fuera un muro, y no pueden hacer nada...eso si es sufrir.
PRIMER!!!!

Amanita Faloides dijo...

Moli, debemos de tener una antepasada en común...

Cuando mi hija tenía 4 añitos y estaba en 2º de Infantil, le preguntaron en clase que en qué trabajaba su madre, y contestó: "Arregla problemas. Y en casa también".

María dijo...

Moli, de tanto leerte, me siento como si te conociera hace muuucho, casi como una amiga, aunque la relación sea unidireccional. Así que, al leer el post de hoy, me dan ganas de darte un achuchón internáutico, y decirte que aquí me tienes, si el problema de cojones es real,o cuando lo sea, para lo que necesites.
CASI PRIMER!!!!

Ana dijo...

Pues yo no soy PRIME,jejejejjee

Al inicio intento que los problemas pasen desapercebidos, pero siempre termino por cogerlo por los cuernos y que sea lo que dios quiera.

Y tienes muchas razón cuando dices, que siempre se aprende del problema, que remedio queda!

Besitos de la no PRIMEEEEEE

Anniehall dijo...

Yo hago lo que Ana, igualito.

Y también como María. Si necesitas algo...

Anto dijo...

Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? Y si no la tiene, pues lo mismo. El dicho no es mío, pero me parece una buena filosofía de vida.

NáN dijo...

Para mí tener un problema es un problema, con independencia del que tenía. Las energías que podría dedicar tan ricamente al problema, las dedico a buscar vías de fuga (que si de antemano existieran, no sería un problema). Así que tener un problema, en la primera fase, es tener dos problemas. La angustia de tener dos problemas puede producir una fractalización con crecimiento orgánico desbocado de los elementos problemáticos creados, que paqué.
Así que lo mejor es aplicar la misma metodología con la que se describen los pasos de una borrachera: exaltación de la amistad (mucho salir y hablar de otras cosas), negación de la evidencia (si te pillan en un renuncio y se te ve el plumero), cánticos regionales (esto no falla nunca).

JuanRa Diablo dijo...

Qué susto! Me he comido el paquete entero de galletas esperando la sorpresa del fondo... y no había sorpresa.
Bueno, mejor así.
Pero me he quedado con el susto.

Anónimo dijo...

A mi lo que el cuerpo me pide cuando tengo un problema no es ni tirarme a el de cabeza, ni ignorar su existencia.
Mi via es la tercera via: Y es huir.

Es lo que el cuerpo me demanda inmediatamente. Poner tierra de por medio.

Y cuando no puedo hacerlo (Casi siempre te tienes que obligar a ti misma a ignorar esta pulsion irrefrenable) lo paso tan mal, que a veces soy incapaz hasta de pensar...

Clara dijo...

Pues yo, siempre he envidiado la "felicidad de los tontos"(lo de "tontos" sin acritud, si no con mucha envidia, de la que te pone la cara verde) y es que yo pienso que a veces ser (un poco) inteligente y analizar los problemas y dedicarles tiempo(que es lo que yo hago) me convierte en menos lista...pero nunca consigo llegar a (mi envidiada) tontería del principio.

Elvira dijo...

Yo también soy de las tuyas, y antes me parecía que era jodido pero que se solucionaban las cosas. Hasta que me encontré con un tema duro de roer y no lo solucioné de ninguna manera.

Una tía mía siempre me decía aquello de "si quieres ser feliz como me dices, no analices..." Jajaja! Para eso se nace. Por cierto, los pobrecitos son de los que dejan los problemas ahí para que los resuelvan otros. Y si estás en modo "resolución de problemas", te caen todos, tooodos. Eso no. Hay que aprender a volverse pasota con los que tienen morro.

Suso dijo...

Para mi los problemas se dividen en dos: los personales, y los que me vienen dados por otros.

Los personales, pues los acepto y andando, tan feliz y tan campante.Si se puede arreglar, pues a por ello, y si no, ajodese.

Los que me vienen dados. Hay varias opciones.En lo profesional siempre he tenido gente a mi lado como tú, que nos llevamos muy bien, y que ella se come el coco por mi, piensa por mi y termina con el problema. Yo lo que hago es ponerme a rebufo y seguir la huella.

Otras veces no hay nadie que se coma el coco por mi, así que, normalmente,pienso " si le mean di que llueve", y palanrte. Ya escampará.

Otras lo dejó en manos del destino, o del buen Dios. Por ejemplo, un problema que tuve hace dos años: me retirraron el carnet un mes. Yo necesito el coche como el aire para respirar...pues seguí conduciendo, y a ver qué pasa. Podían pasar dos cosas, que fuera a la cárcel o que no me pillaran

No me pillaron,

Si llego a ir a la cárcel, lo tenía pensado, hubiese sido una experiencia única e irrepetible: una buena entrada para el Barullo.

Bichejo dijo...

Pues si es un problema serio, primero lloro y luego ya veremos.

Si no es serio, suelo pasar bastante o comerme mil la cabeza, no tengo mucho término medio.

Anónimo dijo...

Yo, lo primero me enfado. Más o menos dependiendo del tamaño del problema, del culpable, de la posibilidad de solución, de la solución en sí...Pero sieeeeempre me enfado. Luego me hago cargo y si puedo soluciono sino asumo.

papacangrejo dijo...

Yo lo primero que hago es aceptarlo, porque aunque yo no quiera esta ahí, después busco la mejor solución, pero sin agobiarme ni obsesionarme. no hay que tomarse nada demasiado en serio, a no ser que haya una vida en juego.
¡¡decimoquinto!!

javi dijo...

Pues ahora que ya hay confianza, ¿te cuento unos cuantos de mis problemas y te pones a desmenuzarlos un ratillo por mi?

hitlodeo dijo...

Hola Moli:
soy como tú. Le doy cien mil vueltas a las cosas, incluso si su análisis lo permite utilizo el EXCEL. Pero a diferencia de ti, yo no consigo siempre solucionar los problemas, ni siquiera consigo a veces aprender de ellos.
Besos

Blanco Humano dijo...

El mundo es un lugar extraño donde vivir, pero es el mejor que tenemos.

Hay gente que opina que sin problemas nos aburriríamos. Los americanos dicen "ojalá vivas tiempos interesantes", pero es como maldición.

Como no sé de qué tipo es tú problema, no puedo comentar más.

Oriana dijo...

cuanto se tiene un problema rebelde y serio si que es jodido, si... yo no he sabido ignorarlos nunca, tiendo a analizar la naturaleza del problema desde todos los angulos ...muy cansado; ademas suelo agobiarme pensando que nadie lo entiende ni le importa, hasta hay un refran chino "nadie oye el rio hasta que va una lagrima suya en el" osea que si no han experimentado pena similar, pues cero empatia, pero bueno...no siempre es asi.. un saludo :)

NáN dijo...

Blanco Humano, el pensamiento original es chino: "Te deseo que no te toque vivir en tiempos interesantes". De ahí los americanos, tan sintéticos, han sacado la versión reducida y contraria.

Oriana, me ha gustado mucho el pensamiento chino.

Y ahora que recuerdo, una vez tuve un problema de cojones. Una infección en el tegumento del testículo derecho que costó dios y ayuda descubrir y que me permitió conocer en plena juventud los síntomas de una prostatitis.

Oriana dijo...

gracias Nan! me parecio tan sabio que me lo aprendi para la posteridad...Menos mal que nunca he tenido un problema tan "de cojones" como el tuyo jeje, eso limita mis posibilidades de comprenderte..

Anónimo dijo...

Anda que no dais vueltas! lo que hay que hacer cuando se tiene un problema es....resolverlo! o intentarlo, joe!
fdo: Jiom

Anónimo dijo...

Muy buen post¡¡. De verdad, me ha encantado. Y a lo dicho poco o nada que añadir. Tal vez.... Una nota gafaplasta, que "acebes".... pues a mí me viene bien...

NOTA GAFAPLASTA:
En la vida es sueño, de Calderón de la Barca, Rosaura, le dice al pobre Seguismundo

"Con asombro de mirarte,
con admiración de oírte,
ni sé qué pueda decirte,
ni qué pueda preguntarte.
Sólo diré que a esta parte
hoy el cielo me ha guiado
para haberme consolado,
si consuelo puede ser,
del que es desdichado, ver
a otro que es más desdichado.
Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que comía.
¿Habrá otro -entre sí decía-más
pobre y triste que yo?
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.
Quejoso de la fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿Habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?,
piadoso me has respondido;
pues volviendo en mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tú alegrías,
las hubieras recogido.
Y por si acaso mis penas
pueden aliviarte en parte,
óyelas atento, y toma
las que dellas me sobraren.

Saludos,

Anónimo dijo...

Hay problemas "pelusa" que se pueden meter debajo de la alfombra y a otra cosa. Hay problemas "agua" que encharcan la alfombra y que pasan por debajo de las puertas e inundan toda la casa...esa fué la tesis de un trabajo que hice en la facultad. No sé si será cierto pero el profe me puso un 9,5. El único de la carrera,todo hay que decirlo...Y luego está lo de los pelos en la nariz...

fdo: la penachos

Anónimo dijo...

Me ha encantado lo de los problemas pelusa y problemas agua, claro que los hay tsunami y esos son de los de no preocuparse y ocuparse.
Normalmente para no exagerar la importancia de los otros me gusta la letra de Breakfast in America -Supertramp- I'm a winner,..../I'm a looser, ....
O Carmina Burana, O Fortuna velut Luna, statu variabilis.
O como dijo Forrest Gump, Shit happens.
Y cuando estoy de verdadera mala leche, Mortus in anima, curam gero cutis.

Susana