Mientras encuentro las ganas para concentrarme y escribir la chorrada del día....
miércoles, 16 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
SOLTERIA Y SOLTERISMO
Cuando no tienes pareja y andas por la vida soltero y sin compromiso, en algunos momentos de debilidad, le ves ventajas a lo de tener pareja: molaría ver una peli abrazados en el sofá, molaría tener a alguien con quien ir al cine en plan parejita, molaría pasear por el Retiro de la mano de otro alguien, molaría acostarme con alguien, molaría despertarme con alguien a poder ser con el que me he acostado…esas cosas de peli...a las que desde tu soltería no le ves nada más que la cara bonita.Luego llegas al planeta del amor, pasas por todas esas etapas tan molonas, todo es rosa, de muchísimo amor y mola mil.
Y luego llegas al solterismo.
El solterismo se produce cuando ya llevas tiempo viviendo en pareja y tienes descendencia. Por algún extraño azar del destino, alineación planetaria o una suerte que te cagas…consigues disfrutar de una o varias (si tienes una suerte de mil pares de cojones) jornadas de soledad.
Y se te caen las lágrimas de la emoción solo de pensarlo.
Hay una variante del solterismo que mola un poco menos, que es el solterismo con hijos. Esta variante se produce cuando por ejemplo, tu pareja se va de viaje de curro o a un campeonato de petanca o cualquier otra cosa y tú te encuentras ejerciendo la paternidad en soltería. Lo que viene siendo estar de madre soltera. Esta variante de solterismo, una vez que la tienes controlada mola. Te organizas como quieres con tu descendencia, sobrellevas las horas del horror, los acuestas…y ohhhh…a las 9 de la noche….la hora feliz de la soledad se abre para ti. Que si, que la pareja está muy bien y todo eso…pero ¿y lo que mola disponer de tu tiempo para ti solo? Te preparas lo que sea de cena...o no cenas…te sientas en el sofá...el mando es tuyo, el sofá es tuyo, la elección es tuya…y hay silencio. Que si, que la conversación está muy bien…pero... ¿y lo que mola estar tu solo con tus pensamientos o con el vacío absoluto que consigues hacer en tu cabeza? Y ¿toda la cama para ti? Que si, que mola mucho lo de dormir abrazados y blablablabla…pero dormir, lo que se dice dormir...cómo mejor se duerme es solo.
No todo el mundo sirve para disfrutar del solterismo, ya sea en su variante con hijos o en la variante más molona que es sin hijos. Hay gente que no sabe estar sola y empieza a agonizar y no sabe qué hacer con su tiempo. No hablo de esa gente.
Hay otra gente que utiliza el solterismo para hacer cosas absurdas como ordenar armarios, hacer limpiezas u organizar la despensa. Tampoco hablo de esa gente.
El solterismo hay que saber disfrutarlo. No es para todo el mundo. Pero si eres de esa gente que sabes apreciarlo, se disfruta mogollón. Valoras de verdad todas las cosas buenas que tenía la soltería, con conocimiento de causa.
El solterismo sin hijos es lo que podríamos llamar solterismo Premium de Luxe.
Inciso.- hay gente (mejor dicho mujeres) que no sabe disfrutar tampoco del solterismo Premium de Luxe porque desconfía totalmente de la capacidad de su pareja para hacerse cargo de su descendencia. Si tan inútiles ven a sus parejas, podían haberlo pensando antes del polvo concebidor. – Fin del inciso.
Tampoco hablo de esa gente.
A lo que iba, el solterismo Premium de Luxe, es un bien muy preciado y muy escaso, aunque debo decir que seguramente, por alguna oscura razón, es más habitual que lo disfruten ellos que ellas. En cualquier caso, es muy fragil, cualquier nimio percance puede arruinarlo y por eso no conviene hacer uso de él antes de tenerlo realmente en mano. Lo que viene siendo no vender la piel del oso antes de cazarlo, que se traduce en no montarte planes superchulis para ese solterismo porque puede escapársete en cualquier momento.
Cierto es, que es inevitable emocionarse según se van acercando las horas en las que disfrutaras de ese solterismo Premium de luxe. La perspectiva es tan buena que tienes que hacer un esfuerzo para que no se te note la emoción que te embarga solo de pensarlo.
Y por fin llega ese día. Ves acercarse las horas, no quieres confiarte…cualquier cosa puede joderlo en el último momento. No quieres pensarlo…mejor esperar. Y por fin….
- Adiós, adiós...pasadlo bien. Hasta el domingo.
Cierras la puerta de casa y una enorme sonrisa se dibuja en tu cara mientras te sientes absurdamente feliz. Y libre.
La sensación se parece un poco a cuando eras veinteañero y vivías con tus padres. Entrabas y salías a tu antojo pero lo que de verdad te apetecía era estar solo en casa. No es que fueras a montar una fiesta orgia en casa, ni que fueras a traerte a un ligue a casa (que a lo mejor), ni nada de eso. Lo que molaba era despertarte en casa...sabiendo que toda la casa era para ti, que te podias pasar en pijama todo el día, comer nocilla a las 2, boquerones en vinagre a las 5, tortilla de patata a las 7 y vegetar en el sofá hasta fundirte con él.
El solterismo se parece, pero mola más porque no te saltas las normas de convivencia que habían puesto tus padres, te saltas las tuyas propias…y te sientes absurdamente rebelde y liberado. No tienes que ser ejemplo para nadie, no tienes que consensuar nada con nadie…dispones sencillamente de horas y horas para hacer lo que te de la real gana sin explicaciones de ningún tipo.
Te despiertas porque si, porque se te abren los ojos. No hay ruido, no hay obligaciones. Te levantas o no. Puedes alargar el brazo, coger el libro y leer un rato en la cama hasta volverte a quedar dormido o levantarte a desayunar con tu libro, tu café, el silencio. Y luego puedes vestirte o no.
Puedes pasarte el día con ropa de estar en casa y descalza y ponerte una sudadera mugrienta para bajar a comprar el periódico y una bolsa de patatas y helado porque se te ha antojado comer eso a mediodía.
Puedes ver todas esas pelis que no te da tiempo a ver nunca porque a tu pareja no le apetecen. O puedes levantarte, ir a correr y luego dedicarte a pasear por el Retiro sólo por el placer de pasear.
Puedes vaguear hasta que te duela la espalda de estar tirada...puedes sentarte en tu butaca y sencillamente dejarte llevar por tus pensamientos sin que nadie venga a interrumpirlos o a preguntar ¿en qué piensas?
Puedes coger el coche y conducir hasta que te canses y parar a pasear.
Puedes poner la música a todo volumen mientras bailas por toda la casa. Puedes tener a Bruce de fondo todo el día.
Puedes, por fin...escribir con calma eso que llevas tiempo queriendo terminar y no hay manera.
Puedes no comer en todo el día, o hacer una tarta y comértela sola. Puedes darte una ducha tan larga que salgas arrugada. Puedes pedir comida basura y disfrutar como una enana mientras ves una película tonta que te hace feliz…
Todo un mundo de posibilidades….
Adivinad a quien le ha tocado un bono de fin de semana de 50 horas de solterismo Premium de Luxe.
Pero no se puede decir nada…que lo mismo en el último momento se estropea…
lunes, 14 de marzo de 2011
MATERNITY (LXVIII): CUANDO ERES PADRE.
Ya lo he dicho más veces, pero cuando decides tener hijos no tienes ni puñetera idea de dónde te metes.Crees que lo sabes, que es una decisión tomada y meditada.
Crees que tienes las cosas claras, y que sabes lo que vas a ganar y a lo que vas a renunciar.
Crees saber que lo que les pasa a los otros no te pasará a ti y que en definitiva sabes lo que haces.
No tienes ni idea.
Cuando llega el momento del parto, sea éste como sea, no sabes qué va a pasar. Cómo no tienes ni idea, crees que ese será el momento más emocionante. Crees que serás inmensamente feliz en el momento de tener a tu niño en brazos y que tendrás una comunión espiritual o algo así y que todo será fabuloso. Puede ser así o no. El caso es que te ves con un alguien diminuto en brazos y no tienes ni la más remota idea de qué hacer con él. Ni el padre ni la madre.
Estás en un hospital, la gente viene a verte, te pregunta cómo estas y tú dices que bien, que muy contento. Porque es verdad, estás contento, o eso te parece. Más bien, estás fuera de ti. No sabes muy bien dónde estás ni qué pasa…es como si de tu vida normal que transcurría en línea recta, hubieras cogido un desvío que crees que va paralelo a esa vida normal y que cuando salgas del hospital volverás a reengancharte a esa carretera principal.
Y no. Esa carretera principal se va alejando y lo que tú te creías que era una vía de servicio, es ahora tu nueva autopista de vida. Y hay unas nuevas normas y tú no las conoces.
Y llegas a casa. Y te das cuenta de que eso es tu nueva vida. Y no sabes qué hacer. Ves a tu churumbel tan indefenso, tan pequeño, tan poca cosa que todo te da miedo. Te da miedo que le pase algo, que no coma, que no duerma, que se ponga enfermo, si ha dejado de respirar, la muerte súbita se convierte en una fijación. Crees que cómo es tan pequeño, es cuando más necesita que le protejas, porque está más indefenso.
Y una vez más, no tienes ni idea.
Protegerles de los peligros que les acechan cuando son canis es facilísimo. No puedes evitar que se pongan enfermos pero para eso hay médicos y medicinas. Que no coman o no duerman tampoco va a acabar con ellos…eso lo vas aprendiendo poco a poco. Realmente de bebés, puedes protegerlos de casi todo…pero eso tampoco lo sabes, crees que según crezcan necesitarán menos protección.
Y otra vez más, te vuelves a equivocar.
Según van creciendo, más y más cosas pueden hacerles daño. Y tú cada vez eres más incapaz de protegerles de esas cosas. No hablo de qué se abran la cabeza con un columpio, se coman un click o mastiquen plastilina. Eso son chorradas y no pasa nada. Hablo de cosas que van a pasarles, que tienen que pasarles y de las que no puedes protegerles y además en la mayoría de los casos es mejor que no lo hagas.
Cuando se van haciendo mayores pueden sufrir por el desinterés de otras personas hacia ellos. Al fin y al cabo, vienen de ser pequeños, de ser el centro de atención y de cuidados de sus padres y sus familias…y salen a un territorio hostil, donde ya no son el centro del universo...tienen que aprender que son especiales pero no los únicos especiales del planeta.
Tienen que sufrir que haya otros niños que no quieran ser sus amigos. Sufrirán cuando se peleen con sus amigos y cuando esos amigos les hagan daño. Sufrirán cuando se burlen de ellos. Sufrirán al intentar hacer algo y no conseguirlo. Se frustrarán cuando todos sus amigos hagan algo y ellos no puedan. Sufrirán cuando no puedan comer lo mismo que los otros niños. Sufrirán dolores que tú no podrás evitar. Sufrirán las burlas de otra gente. Se sentirán discriminados. Les partirán el corazón. Estarán desorientados y confusos. Tendrán pena suprema y las palabras de consuelo que les darás no servirán de nada. Se sentirán incomprendidos. Asustados. Sobrepasados.
Todas esas cosas van a pasarles. Y tienen que pasarles. Y tú sabes que les va a doler…y no puedes hacer nada. Unas veces porque no hay manera de evitarlo y otras veces porque tienen que pasar por ello, pero te gustaría que aprendieran lo que hay que aprender de esas experiencias sin sufrir. Pero sabes que es imposible, que la vida no funciona así...asi que los ves sufrir y sufres tú.
Y crees que eso es lo peor. Pero te equivocas otra vez.
Luego está lo peor. Sufrirán por tu culpa. Cuando tú pierdas la paciencia, les grites, les castigues con razón pero una razón que ellos no entienden. Cuando digas alguna crueldad innecesaria pero inevitable. Cuando no les creas. Cuando les acuses de mentir. Cada vez que te pongas hecho una furia. Cuando les digas que no porque estás cansado, cuando no les prestes atención porque estás ocupado en otra cosa. Cuando olvides preguntarle por su trabajo de plástica. Cuando no seas capaz de contestar a una pregunta o lo que contestes les haga sentirse asustados. Cuando hagas algo que les incite a pensar qué prefieres a su hermano, cuando no valores un esfuerzo determinado. Cuando crean que no les quieres…y miles de cosas más que harás mal y que repercutirá en ellos. Y sabrás que sufren y sabrás que es por tu culpa.
Porque cuando son bebés, si no les das de comer lo que necesitan, si no eres capaz de que se duerman, si les vistes con la ropa al revés, si eres un desastre y se te olvida cambiarle el pañal o te quedas sin leche para el biberón a las 12 de la noche y tienes que ir a comprarla a una farmacia de guardia…ellos no se darán cuenta y tu reputación y prestigio como padre estará a salvo.
Cuanto mayores son, más difícil es. Más sufren y menos puedes hacer para evitarlo y lo que es peor...más a la vista están tus defectos como padre. Ellos los ven, pero lo peor es que los ves tú y eres consciente de que eso es lo mejor que puedes hacerlo. Y jode.
Para Sheldon y su recién estrenada paternidad.
sábado, 12 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
DUDAS, DUDAS, DUDAS...
En esta última semana me está pasando algo que no me había pasado nunca desde que tengo el blog.Normalmente no tengo ni idea de qué voy a escribir. Siempre es más o menos sorpresa, no tengo nada pensando por si no se me ocurre algo.
Esta semana sin embargo, tengo varios posts brujuleándome por la cabeza desde hace días pero no acabo de concretar. Están ahí, aleteando, surgiendo de la nada en cualquier momento, un pensamiento, una idea, un razonamiento lateral totalmente absurdo que mola, una clasificación tan personal como mi ADN que anoto o que dejo pasar confiando en que volverá cuando por fin me decida a escribir ese post. No es que no quiera escribir esos posts, es que me parece que no están maduros todavía o algo así...que todavía no tengo que sentarme a escribirlos. Que nadie piense que son algo profundo y trascendental porque para nada...son en mi línea.
Mientras pienso sobre esas ideas que tengo aleteándome por la cabeza, me han surgido un montón de dudas. Bueno, no han surgido de repente...están ahí desde hace mucho, aunque parezca que lo tengo todo cristalino, en realidad soy una duda andante...pero hoy es el día de ponerlas por escrito.
¿Debería escribir menos? ¿Debería escribir menos posts a la semana para no sobresaturar a los que me leen? ¿Debería escribir menos para que lo escribo esté mejor escrito? ¿Debería escribir menos para no quemar todas mis naves y de repente encontrarme un día sin nada que decir? ¿Debería escribir menos para no repetirme? ¿Me he repetido mucho? Creo que no. Tengo una memoria acojonante para todo y me sé prácticamente de memoria todos los posts, si no el contenido, sí el tema y soy capaz de localizarlos por fecha...pero mi memoria puede no ser ilimitada y lo mismo llega el día en que me repita y si escribo tanto a lo mejor ese día está más cerca. ¿Debería escribir posts más cortos? A lo mejor si releyera lo que escribo podría concretar más lo que quiero decir y no serían tan ladrillo. ¿Debería escribir algunos más largos sin miedo a que el que lee se aburra a la mitad y abandone? ¿Debería poner más etiquetas que concreten más los posts? ¿Me he dejado algo importante sin contar? Y si me lo he dejado sin contar... ¿ha sido porque no sé cómo hacerlo? Y si un día no se me ocurre nada interesante, ¿no estaría más guapa callada? Y aún despreciando el misterio y considerándolo absurdo... ¿no podría dosificar mi verborrea diaria y marcarme un ritmo de publicación menos intenso? Pero...si se me ocurren cosas ¿porqué no publicarlas? Y si dejo de publicarlas el día que las escribo ¿no se les pasará el arroz? ¿Cuándo caduca un post que no has publicado? Y ¿Debería volver a reescribir algunos posts para hacerlos mejores? ¿Debería rescatar algunos posts del pasado que me gustan especialmente? ¿Y si descubro los nombres de laz princezaz? Tampoco pasa nada, no se llaman Edelmira y Rigoberta que sin lugar a dudas recortaría mucho el campo de búsqueda y lo de M. y C…la verdad es que queda como de crónica de sucesos de periódico “el sospechoso M.”. Si dejo el blog ¿lo anunciaría o simplemente desaparecería? Y si dejo el blog... ¿lo borro o lo dejo ahí de testimonio vital absurdo? Y los comentarios… ¿Debería contestarlos siempre o, como hago ahora, cuando me apetece? Y si no contesto... ¿puede ser tomado como una falta de interés en ellos? Y si contesto siempre... ¿no puede parecer que lo hago por obligación? Y si contesto unos sí y otros no...¿No parecerá raro? Y ¿debería hablar más en serio? O ¿debería pasar de hablar en serio de nada porque total soy una completa indocumentada y limitarme a contar cosas con más o menos gracia? Y si un día tengo que escribir algo de pena suprema absoluta... ¿seré capaz? Y ¿Debería repasar las normas de puntuación para que las comas en mi texto parezcan tener sentido y no ser completamente aleatorias? Y.¿ si alguien me contestara a todo esto le haría caso? ¿Necesito un editor? .. Y ¿ estoy nadando demasiado? ¿debería dejar de darme estas palizas de piscina antes de que el agarrotamiento de brazos me impida incluso teclear? ¿Debería dejarlo antes de pasarme y que en vez de espectaculares brazos torneados desarrolle espaldas de nadadora? ¿ No quedaría raro alguien tan canijo como yo con muchas espaldas?
Soy una duda andante.
Actualización motivada por los comentarios: Me lo paso en grande escribiendo el blog.STOP Lo hago por placer personal puro y duro. STOP. No es un trabajo. STOP. No me cuesta. STOP. No es un sacrificio. STOP. El problema casi nunca es qué contar si no que no contar. STOP. Gracias a todos. CAMBIO Y CIERRO.
jueves, 10 de marzo de 2011
DESPISTE O MALDICIÓN
¿Qué me pongo hoy? Mierda, tengo que salir ya de la ducha o laz princezaz llegaran tarde otra vez. ¿Qué tengo hoy? Ah sí, una reunión con unos que vienen de fuera. Tengo que ponerme algo decente, que me haga tener pinta profesional. ¡¡Coño!!..El vestido gris...no me lo he puesto en todo el año y me quedaba muy bien. Estupendo, y además tengo medias nuevas…y unas botas. Ropa interior a juego, medias, vestido, botas…abrigo...bolso...bolsa de piscina…princezaz…y alehop...estamos en marcha.
Llego a mi gasolinera del Bronx, aparco y escucho música en lo que espero a la ruta. Siempre llego la primera. Por fin, aparece adorable compañera y Maromoespectacular y lémur, se bajan de sus coches para embutirnos en el de adorable. (Rizos ha causado baja de la ruta por cambio de turno...una gran pérdida moral...pero hemos ganado en espacio...)
Apago el mp3. Cojo el bolso, me bajo del coche. Saco la bolsa de la piscina del asiento de atrás. Me encamino hacia el coche de Adorablecompañera…me miro los pies…y…
PERO...PERO…PERO…
LLEVO BOTAS...SI...PERO ¡¡¡CADA UNA ES DE UN PAR DISTINTO!!!!!!
Me quito las gafas de sol por si acaso es algún espejismo raruno y qué espejismo ni que espejismo...llevo las botas desparejadas.
Podría ser peor.
Si, es peor.
Tengo 4 pares de botas negras. Un par tiene 7 años, están viejunas, sólo me las pongo con pantalones para que no se vean…SI...una de las que llevo es de ESE par. Y además...es más alta de caña que la otra.
¿Podría ser peor? Si.
Como estoy en estado de shock no controlo mi cabeza. Entro en el coche…y abro la bocaza…
Tíos…no sabéis qué me ha pasado…
Que has tenido un episodio de telepatía.- dice Lémur...
Pero ¿qué coño dices???
La telepatía existe pero no lo sabemos….- insiste…
¿Qué la telepatía existe? Pero..bueno da igual.
¿Qué le pasa a laz princezaz?- Maromoespectacular es padre…y siempre piensa esas cosas.
¿Qué has perdido hoy?- pregunta Adorablecompañera.
Llevo una bota de cada par…
Jajajajajajajaja…a ver….jajajajajajaja…pero¡¡¡¡ tía!!!!!!
Y… ¿tienen el tacón de la misma altura o vas a ir haciéndote la cojita todo el día?..jajajajaja.- Maromoespectacular se descojona tanto que creo que va a morir ahogado por el cinturón.
Bueno…si no te levantas en todo el día...nadie se dará cuenta.- dice Lémur.
Si claro… ¿alguna otra solución?
Ponte las chanclas de piscina.- sugiere Adorablecompañera.- jajajajaja.
Mierda, mierda, mierda…soy un desastre coño.
Mira...tampoco es para tanto…piensa que le otro día te dejaste el coche con las llaves puestas 9 horas aparcado en el Bronx…eso sí que fue malo. (1)
Joder tía, animando no tienes precio. En fin, espero que nadie se de cuenta.
He entrado en el comedor de los libros de colores después de nadar…y… ¿a dónde ha mirado todo el mundo?
Si...mis compañeros de ruta son unos bocachanclas.
Aunque ahora que lo pienso..lo mismo ha sido la maldición de Edc..ayer me insultó nombró en su post..y hoy las botas desparejadas. Me vengaré.
1.- Si. La semana pasada tuve a bien, dejar mi coche abierto y con las llaves puestas durante toda la jornada laboral en una gasolinera..no me dí cuenta hasta que al tratar de encontrar las llaves por la tarde vi que no estaban en el bolso...y las vi colgando alegremente dentro del coche.
miércoles, 9 de marzo de 2011
POR QUÉ TRABAJO
Ayer fue el día de la mujer trabajadora.Soy mujer (con gran pesar por mi parte) y trabajadora y sin embargo no me siento para nada identificada con ese día. Es como si fuera el día de la gente con ojos marrones, pues estupendo, celebremos los días obvios.
No voy a entrar a discutir si me parece una gilipollez de celebración ó no. Cada día, es el día por algo. así que ¿por qué no celebrar el día de la mujer trabajadora? Eso sí, propongo el día del hombre trabajador y el del niño que va al colegio.
¿Por qué trabajo? Antes de que hordas de amas de casa se me echen encima, concretaré… ¿Por qué trabajo fuera de casa?
Trabajo porque siempre estudié pensando que cuando terminara las sucesivas etapas de formación, al final de esa carrera lo que me esperaba era trabajar en algo que me gustara. Estudiabas para formarte y aprender y después para hacer algo con tu vida. Es verdad que se puede hacer algo con tu vida sin trabajar...bueno, supongo que se puede hacer...pero no va conmigo. Es verdad también que cuando estudiaba me veía trabajando en un museo, en una biblioteca, en una fundación o incluso en la empresa financiera chupi en la que curraba al principio de mi vida de curri. Jamás pensé que curraría en los libros de colores, pero no me importa.
Trabajo por dinero. No soy millonaria, ni rica heredera ni nada por el estilo así que curro por dinero como casi todo el mundo. No siempre ha sido así, durante algún tiempo trabajé sin cobrar nada pero si fuera millonaria trabajaría. No en los libros de colores, pero ya lo he dicho más veces...montaría una librería o una pequeña editorial.
Trabajo porque necesito salir de casa y hacer algo. Me parece fabuloso que haya gente que se encuentre plenamente satisfecha estando en casa, con o sin churumbeles, dedicada a la vida del hogar. Yo no. También hay gente que no echa en falta leer un libro en toda su vida y no por ello es menos feliz que yo. Cada uno se llena con lo que quiere.
Trabajo para ser independiente económicamente. Esto parece de Perogrullo...pero es que me encuentro últimamente discutiendo con gente, con mujeres, que dicen: a mí me encantaría quedarme en casa y que “mi cari” me mantuviera. Pero... ¿Qué estás diciendo? Y ¿Que pasa si algún día a “mi cari” ya no le apetece mantenerte? ¿Qué haces entonces? O ¿Qué pasa si un día tu cari ya no es tu cari…y no quieres estar con él? ¿Te vas a quedar ahí porque no puedes ir a ningún sitio? A mí esa posibilidad me aterraría, así que trabajo para no depender del ingeniero o de quien sea. Quiero estar con alguien porque quiero estar, no porque no tenga a donde ir.
Trabajo porque trabajando te relacionas con gente que no eliges. Esto tiene sus cosas buenas y sus cosa malas. Entre las malas está el que pueden ser unos completos gilipollas, hacerte la vida imposible y puedes perder ingentes cantidades de tiempo imaginando muertes dolorosas para todas ellas. Entre las buenas está el que puedes conocer gente que no tenga nada que ver contigo a nivel personal pero que te enriquezcan mucho, por conocimientos, por visión de la vida, por su forma de trabajar o por lo que sea. Quiero decir que conoces gente que no es del ámbito en el que te mueves en tu vida personal…y normalmente abarcas un espectro mucho más amplio de gente. Conoces gente que no eliges para lo bueno y para lo malo. Para enriquecerte y para decir: ni de coña quiero ser así…pero con conocimiento de causa.
Trabajo porque trabajando no soy la madre de nadie, ni la mujer de nadie. Soy yo y lo que hago.
Trabajo porque cuando llego a casa después de hacerlo, tengo más ganas de ser algo más que yo.
Trabajo para tener algo que contar cuando llego a casa. La peor época de mi vida fue la baja de maternidad de M. El ingeniero se piraba…y cuando volvía a casa me decía… ¿qué tal? ¿Qué has hecho? Y yo le decía: pues he salido a comprar naranjas, y he preparado la comida….toda una vida de emociones. Que si, que se puede tener muchas cosas que contar sin currar...pero seamos sinceros. Si yo no trabajara en mi situación actual, me levantaría, llevaría a laz princezaz al colegio, volvería a casa para tareas de esas tan divertidas y tan reconfortantes que hay que hacer en las casas, prepararía la comida, iría a por las niñas, les daría la comida, las bajaría al colegio, haría más tareas del hogar, volvería a recogerlas y pasaría la tarde entre tareas, niñas y más tareas. Que no digo que sea mal plan para el que le guste...pero no estoy hecha para eso. Mientras tenga posibilidad prefiero currar fuera…y concentrar mis tareas hogareñas en un par de horas al día.
Trabajo por supuesto para poder darme algún capricho sin tener que dar explicaciones a nadie.
Trabajo porque soy buena haciéndolo. Soy eficaz, eficiente, espabilada y muy currante. Y no, no tengo abuela.
Trabajo porque la mayor parte de las veces en las que lo hago me divierto. Algunas veces me divierto muchísimo. Y en todos los curros que he tenido he aprendido muchas cosas. Algunas completamente inútiles...pero esas son las que más molan.
Trabajo para ver si consigo que mi coche llegue a los 500.000 km y me llaman de la Seat para darme un premio o algo…
Trabajo para tener una excusa creíble para no hacer cosas que no quiero hacer. Ir al médico, ir a las reuniones de la comunidad, ir a comprar bolsas para la aspiradora, llevar el coche a lavar…”yo no puedo...tengo curro”.
Y trabajo porque mi vida interior me volvería loca si me pasara el día contemplándola. Ya estoy bastante desquiciada con la horita que le dedico al día mientras conduzco...asi que no quiero ni imaginar, lo que daría de si mi cabeza con horas infinitas de ocio mental.