miércoles, 13 de junio de 2018

Yo me ofendo, tú te ofendes, él se ofende, todos somos gilipollas.

Los veganos se ofenden porque en el emoji de la ensalada hay un huevo duro. Los ecologistas de pantalla se cabrean porque hay un emoji de un vaso de plástico. Los futboleros se ofenden porque Lopetegui anuncia que se va al Madrid. Otros futboleros se ofenden porque lo cesan dos días antes del mundial. Los de «voy a pasar el rasero de la inclusión por absolutamente toda la ficción que se hace y que se ha hecho desde los tiempos de los faraones» se ofenden porque en una película de dibujos animados un dragón chica es reconociblemente chica. Los adalides de lo políticamente correcto hasta en el ciclo del crecimiento de las uñas, claman al cielo porque un autor o una autora es idiota en sus opiniones personales y, por tanto, eso echa por tierra todo el valor de su trabajo profesional. Esos mismos adalides se cabrean y te amenazan con algo tan terrorífico como "dejar de seguirte" cuando anuncias que tú vas a seguir viendo pelis de tal director de cine o leyendo libros de aquel otro. Las madres y padres se ofenden si a sus churumbeles no los invitan a un cumpleaños, si en el colegio se ofrecen caramelos en vez de fruta recién caída del árbol y cortada en el mismo momento, si se anuncian dulces en televisión o si se crean videojuegos. Se ofenden si un profesor fuma por la calle o quizás, quién sabe, lo mismo hasta bebe cañas. 

Ofendidos por acoger inmigrantes, por un ministro presentador. Ofendidos por las procesiones de Semana Santa, por las manifestaciones del Orgullo. Ofendidos por un Consejo de Ministras. Porque la RAE dice que el plural masculino es el correcto. Ofendidos porque a otros les gusta el fútbol. Ofendidos porque se metan con el fútbol. Ofendidos porque se premia la excelencia. Ofendidos porque se ayuda a los que lo necesitan y no a los mejores. Ofendidos por las que dicen que todo es machismo. Ofendidas por los que dicen que el feminismo matará la vida en la tierra. Ofendidas porque según ellas se folla sin empatía. Ofendidas porque te dicen que lo de follar con empatía es una gilipollez. Se ofenden por el amarillo. Se ofenden por el rojo. Ofendidos con los millenial. Ofendidos con sus padres porque no les prepararon para "lo que iba a ocurrir". Ofendidos por las opiniones diferentes a las nuestras. Ofendidos por las tonterías de los demás. Ofendidos cuando otros opinan que somos nosotros los que decimos tonterías. Ofendidos cuando nos hablan. Ofendidos si nos ignoran. Ofendidos si nos tocan. Ofendidos si no nos abrazan. Ofendidos porque he ilustrado este post con la imagen de un niño. Ofendido porque los demás no son tan perfectos como yo creo que soy. 

El umbral de la ofensa pintado con tiza en el suelo.  

Bienvenidos a la era del «Pues no respiro porque la vida no es como yo quiero».  



28 comentarios:

Alberto Secades dijo...

Alguien tenía que decirlo.

Gracias por haber sido tú.

Jokin García dijo...

A mí me parece genial que quien se sienta ofendido por algo pueda expresarlo libremente. Luego ya en cada uno está tomarle en serio o no.

Marcos Martínez @euklidiadas dijo...

Magnífico y muy acertado. Nunca he comprendido por qué la gente se ofende. Comprendo el enfado y la ira pero, ¿la ofensa? ¿Especialmente cuando lo dicho o expuesto no se hizo para ofender? Absurda, desechable, y por supuesto gilipollas. Gracias :)

Dolores Bueno dijo...

Mi hermana diría: me enfado, no respiro y me convierto en pera ;)

Pablo dijo...

¡Cielos!. ¡Me había olvidado por completo de este personaje!: ¡¡¡¡Pepe!!!!. Hijo de Sopalajo de Arriérez y Torrezno XP

Tita dijo...

No hay pedo que nos huela bien, y si a puede decir en Twitter mejor, así se ve su tengo criterio.

Anónimo dijo...

Siempre te leo pero nunca comento.
Es mi ordenador o no hay comentarios en tus últimos post?
Un saludo

Carmen dijo...

Nos ofendemos por todo, menos por aquello de verdad debería ofendernos.

Anónimo dijo...

Y yo me ofendo porque ya no publicas comentarios, que eran lo más entretenido. Así que, ofendida, te leerá Rita la cantaora.

Anónimo dijo...

Follar con empatía? WTF??!!

Rosa dijo...

Estamos llegando a un punto sin retorno. Empieza a ser ridículo (y estresante, la verdad)

Myriam González Gil dijo...

¡Cuánta razón! Has puesto palabras a mis sensaciones en los últimos tiempos.

Rísquez dijo...

Joder, cuánta razón...Vivimos en la época de los "Ofendiditos", en la que hasta un bebé ya ha ofendido a cuatro personas nada más nacer.

Albers dijo...

Estoy ofendido por la ilustración de Sopalajo Arrierez y Torrezno (Pepe) porque representa un esterotipo que se apropia indebidamente de una cultura que no representa la diversidad subyacente en el territorio referido.

Sandra dijo...

Bienvenidos a la era de Twiter... :(

Carmina dijo...

Además de parecerme genial lo que has escrito, me declaro sorprendida por muchas cosas ¿De verdad ocurre lo de los veganos y el emoji? Madre mía, madre mía... A niños como el de la ilustración los he tenido a docenas en clase en los 31 años en que fui profesora de instituto, así que un poco conozco el paño. Y yo también contenía un poco la respiración por si el angelito dejaba de respirar de verdad y la ira de los padres cabreados exigía mi cabeza. Pero resulta que al final eran cobardes y no eran capaces de cumplir su amenaza. Al final pude llegar a jubilarme sin dramas y sin pasar por un tribunal.

Anónimo dijo...

Genial poder leer algo de sensatez entre tanto ofendido y ofendida (no vaya a ser que a alguien le moleste porque use el genérico másculino a pesar de ser mujer).
Cada vez nos volvemos más gilipollas,a veces lo pienso y creo que había más libertad y respeto cuando tenía 20 años que ahora que tengo 40, en serio, vamos hacia atrás y eso preocupa.

Lo de los emojis me dejó loquísima la semana pasada.

Socretino dijo...

Ni tanto ni tan poco.
Como decía Chesterton: "la tolerancia es la virtud de los que no creen en nada".
Ahora oféndase quien quiera ofenderse.

Anónimo dijo...

Ofendidos porque me has saludado, pero no has sido lo suficientemente efusiva.

Anónimo dijo...

Mi padre se ofendió porque en el libro del dibujo representaban al niño español como a un maleducado caprichoso...
Tochi

Asun dijo...

¡¡¡Bravo!!!! No necesito añadir nada más, lo has dejado bien clarito y opino lo mismo.

Isa dijo...

Amén (espero que los ateos no se ofendan).

madia leva dijo...

Me ofende que te ofendas :-P

Sara M. dijo...

Totalmente Moli.

Anónimo dijo...

Plas plas plas plas (sin más comentarios)
mundO piruletA

Lola dijo...

yo creo eso es culpa de twitter...

Es unaputamierda de quejas y quejicas y faltones, de insultos, lo leo y me ofendo y vuelta a empezar.



jajaja

Irene dijo...

Astérix en Hispania!!
La mejor frase para definir al que se ofende por todo...

molinos dijo...

Perdón si alguien se ha ofendido por no ver su comentario. He tenido un problema con blogger y los comentarios estaban desaparecidos. Acabo de recuperarlos todos. ¡No os ofendáis! Y seguid comentando o dejaré de respirar.