martes, 23 de abril de 2013

COMPARTIR LECTURAS.

“Es hermoso ver a alguien que lee para varios, o a dos que leen juntos, tal vez el mismo libro o libros diferentes” (Darse a la lectura. Angela Gabilondo)

Cuando te gusta leer, cuando te apasionan los libros, cuando no concibes tu casa sin libros por todas partes, cuando eres incapaz de no ralentizar el paso cuando ves el escaparate de una librería o un puesto callejero de libros, cuando no te planteas acostarte sin leer aunque sea media página por muy cansado, borracho o enfermo que estés…necesitas compartir ese vicio, ese placer con los demás.

Es tanto lo que significa para ti leer y los libros que no puedes guardártelo. Quieres contarlo, compartirlo, enseñarle a los demás la maravilla que es y lo que se están perdiendo en caso de no leer o los tesoros que has descubierto en caso de que los otros sean lectores como tú.

Intentas controlar tu entusiasmo, la delgada línea que separa un entusiasta molón de un puto brasas es muy fina y sabes que si caes del lado del brasismo nadie nunca jamás volverá a hacerte caso. Te muerdes la lengua, te controlas y dices “solo hablo si me preguntan”. …

Compartir lecturas con tus hijos.

Uno de los momentos más increíbles de ser padres (solo superado por el momentazo control de esfínteres) es cuando ves como tus hijos aprenden a leer. Tú no te acuerdas de cómo aprendiste, del proceso mágico por el que las letras dejaron de ser meros símbolos para tener un sonido y luego unirse formando palabras y frases y de ahí historias enteras. Los ves aprendiendo, repitiendo y casi sin darte cuenta aprenden a leer y alucinas.

Hasta ese momento, les has leído cuentos con más o menos éxito, pero lo divertido y excitante de verdad empieza cuando ellos pueden leer y al sentarte con ellos a leer meten sus cabecitas entre tus brazos y dicen: ¿por dónde vas? Uno podría pensar que el placer de leerles un cuento es el mismo cuando no saben leer, pero no. Cuando ya saben, cuando saben que esa historia maravillosa que les estás contando está ahí, que podrán releerla ellos solos si quieren, que saben el secreto para disfrutarla…es muchísimo mejor. Es ahora cuando compartes la lectura con ellos…antes sólo se la enseñabas.

Compartir lectura con tus hermanos.

Si creces en una casa con libros y todos los hermanos son lectores (como es mi caso) la lucha por los libros es feroz. Cada libro que se descubre pasa de mano en mano hasta que ya nadie recuerda quien lo trajo o de dónde salió o quien fue el primero en leerlo. Luchas por los Asterix a la hora de la merienda, por los de Zane Grey para tumbarte a la piscina o por el kindle para seguir devorando Juego de Tronos. Con tus hermanos compartes la voracidad lectora pero no necesariamente los gustos, pero es esa gente con la que puedes estar tirado cada uno en un sofá o en la playa, sentado a la mesa desayunando o metidos en la cama por la noche cada uno enfrascado en su lectura compartiendo ese hábito convertido en vicio familiar.

Compartir lecturas con desconocidos.

Puedes compartir el momento de leer con completos desconocidos: en el metro, en el bus, en el avión, en una sala de espera, en el banco del parque, en la playa, en la piscina, en una biblioteca, brujuleando por una librería y sacando libros y leyendo las primeras páginas para ver si nos “llaman”. En todos esos casos, se comparte el vicio de leer pero no la lectura, uno se pregunta qué estará leyendo el otro, ¿me gustaría eso que está leyendo? O “ni de coña me leo yo eso” o lo mejor de todo “ Yo he leído ese libro…y le va a flipar”.

También puedes compartir lecturas con completos desconocidos abriendo un blog y escribiendo de los libros que te gustan o de los que te horrorizan. Aquí no compartes el momento sino las lecturas.

Compartir lecturas con conocidos.

Cuando quieres regalar un libro a un amigo o cuando un amigo te pide que le recomiendes un libro, buceas en tu memoria, piensas en esa persona y valoras que libro regalarle o recomendarle. Hay libros que se pueden recomendar tranquilamente, los divertidos, los amenos, esos libros que sabes que gustarán casi a cualquiera, pero hay otros…otros que a ti te fascinaron, que te dejaron “marca”y que manejas con cuidado. Te mueres por hablar de ellos pero no quieres que nada los “manche”, por una parte si la otra persona es amigo cercano tienes tentaciones de hablarle de ese libro pero ¿y si no le gusta? ¿Podrás soportar que te destroce ese libro especial? O peor..¿Cambiará tu percepción sobre tu amigo si no ve lo que tú viste en ese libro?

Compartir lecturas y libros con alguien a quien quieres.

Hay libros que forman parte de nuestras vidas. En cierto sentido, cada cual a su modo, cuantos hemos ojeado, consultado o leído. Pero algunos, aunque no tantos, se tejen con nuestra identidad, logrando precisamente que no sea tan idéntica..Y quizá consideramos que cierto libro es el libro sin el cual todo sería distinto. No siempre pensamos que habría de serlo para los demás. Decir su título es prácticamente una confesión, y no descartamos que lleguemos a contarlo, pero sería ya una confidencia. Nuestra relación con él es literalmente amorosa o más precisamente, erótica. Es querido, próximo y siempre nos dice algo. Y nos gusta”. (Darse a la lectura. Angela Gabilondo)


Compartes el momento. Leer tirados en un sofá, en la playa, en un avión, en donde sea. Cada uno un libro. Leer, levantar la mirada y decir: cuando leas esto te va a flipar o te va a horrorizar esto que acabo de leer. En este caso se comparte el momento de leer pero no la lectura, como mucho la lectura será sucesiva…uno lee primero un libro y le dice al otro: tienes que leerlo. El primer lector estará impaciente porque el otro termine, se morderá la lengua para no decir cosas como ¿a qué te está flipando? ¿Cuándo terminas? ¿Terminas ya? ¿Terminas ya?? Pero terminaaaaa para que podamos hablarlo.

Si los dos son muy lectores y muy impacientes…de vez en cuando se puede compartir momento de lectura y libro. Es lectura simultánea, el mismo libro leído a la vez..o casi. Avanzando y pensando..¿le habrá molado esto como a mí? ¿se habrá dado cuenta de esta errata? ¿ se acordará de que el libro que aparece mencionado se lo recomendé yo? Y todo tipo de preguntas.

Lo bueno de estas lecturas es que se comparte el momento, el libro y luego da para horas de charla.

Hoy comparto además de este post sobre lecturas, un post muy especial que he escrito para Una docena de, y que reune una docena de citas que demuestran que todo está en los libros. 

Hoy es el día del libro, salid y comprad un libro. Volved a casa y disfrutadlo.

 
PS: recuerdo que hoy de 18 a 20 horas estaré en la librería Gaztambide, en la calle Gaztambide 6 firmando Una madre SIN superpoderes por si a alguien le apetece el plan.

25 comentarios:

Anniehall dijo...

¿Todo está en los libros lo presentaba Sánchez Dragó? Estoy flipando, recuerdo la canción perfectamente pero eso no.

Yo voy a verte firmar, que el mío ya lo está, con los niños. Y les compraré un libro, claro que sí.

Heunice dijo...

FELIZ DÍA DEL LIBRO!!!!!!!!!! Esta tarde te felicito en directo... QUÉ EMOCIÓN!!!!!!!!!!!!

PRIMER!!!!!!!!!!!

Heunice dijo...

FELIZ DÍA DEL LIBRO!!!

ESTA TARDE TE FELICITO EN DIRECTO... QUÉ EMOCIÓN!!!!!!!!!

PRIMER!!!!!!!!!!!

BeatrizC dijo...

Me ha encantado este post, Moli, pero aún más el de la docena. Preciosos los dos. Y he releído el de la docena de cosas que hacer para que a tus hijos les mole leer. Es que hoy no voy a poder ir a comprar un libro, joooo...

Ana María dijo...

Feliz día a ti también :)

¡Luego nos vemos!

Albert dijo...

Es una gozada compartir lectura. El pasado verano, mi mujer y yo casi peleamos por quién era el primero en pillar la 5ª entrega de Canción de Hielo y Fuego... Ganó ella, pero yo se lo quitaba cuando no miraba (bueno, creo que ella hacía como que no se daba cuenta). Qué ganas de comentar, qué ganas de que acabara...

¡Qué disfrutes mucho las firmas, Moli!

Esta mañana había en casa libros nuevos para todos.

Anónimo dijo...

FELIZ DÍA DEL LIBRO¡¡¡¡

Soñando con que vengas a mi tierra de gira a firma.
Yo me he autoregalado el tuyo para el día del libro, me lo estoy pasando bomba, la pena y gorda es que lo estoy acabando...

Que se te caiga la mano de tanta firma.

Anónima descerebrada: Rita.

Oswaldo dijo...

Fantástico post para nosotros, "los lectores" y ¡Muy, Muy! maravillosa docena.
(Un detallín, la docena termina en inglés, puro, purito, sin traducción)

Cuando yo nací, me convertí en una especie de juguete para mis hermanas, 6 y 4 años mayores que yo. Yo aprendí a leer muy pequeño, antes incluso de comenzar en el cole, que para colmo, quedaba justo enfrente de mi casa, enseñado por ellas, como parte un juego "callejero" que consistía en leer TODOS los letreros que viéramos en nuestros trayectos en automóvil por la ciudad. Así que me resultó mucho más divertido que aprender por letras y sílabas "en cartilla" (Mi mamá me mima... etc.)

Comencé a leer, y más nunca paré... Como tú y los otros así.

Me pido muchas, muchas, muchas noticias acerca del momentazo de las firmas.

¡Feliz día de firmas!

ANuRa dijo...

Ir en el bus o el metro y ver que la persona de al lado esta leyendo un libro en una lengua que reconoces...
Leer unas cuantas lineas, de reojo, a escondidas, porque sabes que hay gente que se exaspera cuando alguien lee por encima de su hombro.
A veces, darte cuenta de que "ostras tu, esta molando esto" y esperar con ansia a que la persona pase pagina.
Y, ding dong, proxima parada y darte cuenta que la persona se prepara para levantarse y decidirte en plan "a la mierda las sutilezas"...
ANuRa: "Perdona un segundo, puedes dejarme ver la portada? Necesito ver el titulo."
La de lecturas que he empezado asi...

Anónimo dijo...

No recuerdo muy bien como llegue a tu blog,da igual,es una de las mejores cosas que me han pasado en estos últimos años,tus criticas literarias,tus recomendaciones sobre escritores me han llevado a leer un montón de libros que me han proporcionado muchos momentos felices.Muchas gracias Moli.
Edurne
PD Esperando impaciente la llegada de tu libro.

Anónimo dijo...

No sé cómo te las arreglas para escribir tannn requetebien. Hoy me has dejado, plaf (se diría así?)
Te felicito por todo lo bonito que te pueda estar pasando, disfrútalo y no te olvides de contárnoslo.

NáN dijo...

Buah! Muy bien, pero te has dejado el placer sádico de que un amigo te dice que un libro es un coñazo, lo lees y ves que es una maravilla, así que estás deseando decirle a la cara todo lo que se le pasó por alto.

¡Me voy pa' Gaztambide,
bide, bide, bide
Me voy pa' Gaztambide,
tó limpio y repeináo!

Elena Rius dijo...

No sé si es raro o no, pero yo sí recuerdo perfectamente cuándo aprendí a leer: ese momento mágico en que de repente las letras comenzaron a cobrar sentido y todo a mi alrededor se llenó de significados. ¡Me pareció un milagro! Ya nunca más he podido ir por la calle sin leer todo lo que veían mis ojos, ni dejar pasar cualquier cosa impresa -literalmente cualquier cosa- sin al menos echarle un vistazo.
Compartir lecturas, gran felicidad.

Anónimo dijo...

Que vaya genial.hoy,que firmes mucho y sientas el cariño de todos. Me encantaría poder ir!! Y si, leer es una de las cosas mas bonitas de la.vida.
Un abrazo
Arantxa

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tu "primera vez" firmando el día del libro, y no comprando, como cualquiera de nosotros.

Ayer estuve en Madrid y no te vi.

Se entregaban los premios de las Letras y tú mo estabas. (A Dragó si que le vi!)

Ya te tocará.

Hoy no puedo estar ahí.,.,.,.,

Salu2

Anónimo dijo...

Acabo de oirte en la Cope. Es verdad, tu voz no me la esperaba así. Me habría gustado que te hubieran dejado hablar un poco más, pero es lo que hay.

Con tu libro en las manos ( pero sin firmar, por la distancia) me pregunto: no te preocupa lo que piense tu madre - o sienta- de lo que dices????
Y tus hijas???
Y las monjas????
Y tu ingeniero????

No te da cierto pudor escribir sobre ellos dando datos y 0piniones y saber que lo leerán?? ( pensar que tu madre No supo entenderte, creo que no le gustará leerlo) no sé. Me sorprende.
Por otro lado yo me lo he pasado bien leyéndote.

Anónimo dijo...

Llevo meses leyendo el blog. Llegué no sé como y me quedé. Y empecé desde el principio y me enganché como una loca. Casi compulsivamente. Ahora que te has hecho famosa, presumo de blog como si te conociera de siempre. Hoy te he oido en la Cope, hoy le he regalado "Diario de Invierno" a mi marido, hoy decido comentar un post después de meses de lectura en la sombra.
Feliz Dia del Libro para Moli y sus descerebrados
Otra M

Nisi dijo...

Nunca me lo había planteado y en un primer momento he pensado que no suelo compartir lecturas. Pero luego me he puesto a pensar y he recordado muchos libros y momentos compartidos: un libro compartido en el viaje de estudios con un amigo, libros compartidos con mi hermana de pequeñas o que le he obligado a leer de mayores para poder comentarlos, libros que he regalado a alguien y que yo ya había leído, momentos de lectura a la par con alguien querido o charlas sobre los libros leídos. Realmente, son momentos maravillosos. Qué bonita entrada. Me ha hecho recordar momentos fabulosos y sonreír por ellos.

Bichejo dijo...

Ha sido genial verte tan contenta...y qué ilusión todo!! Eso lo primero.

Compartir libros es una experiencia genial cuando aciertas y casi demoledora cuando no: prestas un libro con toda tu ilusión y te lo devuelven con un "psé"...me muero de la pena.

Lo de leer en pareja...N y yo coincidimos en un 1% de nuestras lecturas. Los dos leemos mucho, juntos y por separado, pero creo que nunca el mismo libro.

Bichejo dijo...

Y el puñetero seguimiento que siempre se me olvida...

Marisa dijo...

Ayer estuve en Gaztambide. Me sentí como una adolescente viendo al cantante de moda... Jajajaja!!! No te dije nada porque me había dejado tu libro en casa (no era plan de llegar a la librería con un libro comprado en otro sitio), pero estuve pululando un rato, observándote en plan voyeur.
Llegué sobre las 6 y media, no había nadie pidiéndote firmas y desde la calle se te notaba nerviosa y contenta. Luego empezaron a llegar amigos, lectores, descerebrados. Una descerebrada rubia se llevó 4o 5 ejemplares, y se te adivinaba la alegría en los ojos. Y los nervios.
Eres más guapa (y alta!) que en las fotos. Escógelas mejor!
Y tampoco me imaginaba tu voz así.
Aunque no hablé contigo, llegué feliz a casa. GRACIAS!
Un beso fuerte.

Hermano E dijo...

Muy cierto lo que dice Marisa, las fotos no te hacen justicia. Estuvo genial.

Ther dijo...

Tu libro fue mi regalo de ayer, aunque los que vivimos lejos de Madrid nos quedamos sin dedicatoria...

Espero que lo disfrutaras muchísimo y llevaras bien los nervios...

Anónimo dijo...

Muero por leer el post de Una docena de citas y da error en la página!!

Anónimo dijo...

When I read a book I seem to read it with my eyes only, but now and then I come across a passage, perhaps only a phrase, which has a meaning for me, and it becomes part of me.

W. Somerset Maugham, 'Of Human Bondage', 1915

Marina