martes, 17 de enero de 2012

40 COSAS QUE ( ME) PASAN CON LOS LIBROS.


1.-Huelen. Primero desprenden olor a nuevo, a recién salidos de la imprenta, a estante de la librería, a tinta sin leer, a papel sin estrenar, a cartón duro. Después guardan el olor de los sitios dónde los leíste; huelen a playa, a montaña, a bar, a tabaco, a café con leche. Si son de segunda mano, traen el olor de otros lectores que estuvieron allí antes que tú.
2.- No se rompen si se mojan. Se arquean, se revuelven incómodos por ese elemento inesperado, pero si se te cae el café encima o el bote de colonia por leer mientras te peinas, no entrarás en pánico, correrás a por un secador y pensaras en los circuitos electrónicos que acabas de reventar.
3.- Guardarán migas de tus tostadas o galletas si los lees mientras desayunas o meriendas. Cuando los vuelvas a abrir, recordarás esas meriendas con un gran vaso de leche con nesquick o esos desayunos solitarios en los que te enfrascabas tanto en la lectura que tenías que calentar el café 3 veces.
4.- Puedes doblar las esquinas cuando encuentras un párrafo que te gusta, que te llama la atención o algo que no quieres olvidar, algo que quieres anotar cuando termines la lectura. Al volver a coger ese libro de la estantería, sabrás por la cantidad de esquinas dobladas si te gustó mucho. El libro se abrirá solo por esas páginas con sus esquinas dobladas...llevándote él solito a las partes que más te gustaron de él. Te enseñará el camino que dejaste.
5.- Puedes usar marca páginas. De los que te regalan en una librería al comprar un libro, de los que compras en un museo con una reproducción de un cuadro que te ha molado, de los que te hacen tus hijos en el colegio por el día de la madre y están hechos con pintura de dedos, de los que te regala alguien especial pensando justo en ti. Puede ser un bonometro, una postal que has recibido, un recorte de periódico o cualquier papel que tenías a mano en el momento de dejar la lectura.
6.- Puedes subrayarlos, escribir con ellos y dejar anotaciones en sus páginas. Pensamientos que te surgieron al leerlos, asociaciones, ideas, signos de interrogación por no entender nada, corregir las erratas sin sentido...Escribes en cualquier sitio en el que estés leyendo y al releer el libro encontrarás tu letra y pensarás... ¿Qué narices puse aqui?
7.- Puedes encontrar anotaciones de otros que te sumerjan en un mundo de preguntas y curiosidad sobre esos lectores anteriores.
8.- Puedes apuntar en la primera página donde compraste el libro, quien te lo regaló y la fecha. Aunque creas que nunca lo olvidarás, la memoria puede traicionarte en cualquier momento. Abrir un libro y ver la fecha en la que lo leíste te hará pensar " ¿de verdad hace tanto?" y te recordarás en ese momento de tu vida.
9.- Puedes guardar entre sus páginas recortes sobre ese libro o noticias, artículos y textos relaciones con él y que en algún momento te pareció buena idea meter ahí.
10.- Suenan al sacarlos de la estantería. Apoyas la mano en la parte de arriba y tiras de ellos hacia fuera. Los agarras por el lomo...y suenan al salir de su sitio. Y sonarán distinto al volver a colocarlos porque ya no serán iguales que antes de leerlos.
11.- Tienen portadas que los distinguen unos de otros. Distinguen ediciones y formatos. Pueden ser portadas preciosas que te encanten y te hagan querer más el libro y pueden ser horrorosas que te hagan pensar ¿a quién se le ocurrió este espanto? Pasar por encima del rechazo que te produzca una portada horrible y descubrir que el interior merecía la pena es una satisfacción, aunque ese libro quedará siempre asociado a una frase del tipo: es un libro espectacular pero la portada es un horror.
12.- Se pueden prestar. Puedes prestar tu libro cargado de todos tus momentos a otro. Por supuesto prestar libros es una cosa muy seria y solo se debe hacer con gente muy muy especial...gente que sepa apreciar que ese ejemplar no es solo un libro...es "tu libro" y además de su texto viene cargado de ti. Sólo la gente especial sabe apreciar eso. Y hay muy poca.
13.-Se pueden regalar físicamente. Escogerlos entre muchos otros, envolverlos y entregarlos en mano o por correo. “Esto que tengo entre mis manos es para ti".
14.- Solo por el tacto y el peso y de una manera completamente inconsciente se sabe cuánto llevas leído y cuanto te queda. Sabes sin pensarlo si quiera, si te queda mucho para descubrir al asesino, para que la pareja se encuentre por fin, para que se acabe aquel horror o cuanto te queda de disfrute.
15.- Solo con verlos sabes si un libro es gordo o fino. Sabes si te llevará semanas leerlo o será cosa de horas.
16.- Se pueden heredar. Puedes recibir libros de tus padres, tus tíos, tus abuelos...y puedes dar los tuyos a tus hijos.
17.- Envejecen contigo. Compras un libro nuevo con 18 años. Una edición a estrenar, recién salida de la imprenta. Lo colocas en la estantería y cuando años después lo sacas para releerlo, recolocarlo o simplemente por curiosidad...descubres que le pasa como a ti. Inconscientemente te ves igual que con 18 años, pero al mirarte al espejo te das cuenta de que no es así. A tu libro le pasa igual, en tu cabeza seguía siendo un libro nuevo, recién estrenado...tiene la pinta que tenía cuando lo terminaste, pero al verlo ahora te das cuenta de que no es así, ha envejecido como tú, se ve viejuno.
18.- Al abrirlo, al pasar las páginas y al cerrarlo al terminar...se "oye" al libro.
19.- Las librerías.
20.- Las bibliotecas.
21.- Puedes guardarlos por toda la casa, puedes tenerlos en cualquier habitación y cuando los busques puedes encontrar otras cosas.
22.- Se pueden leer en cualquier sitio, a cualquier hora. No necesitan enchufes. Funcionan solos. Tú y el libro y nada más.
23.- Jamás se te olvidará cómo funcionan.
24.- Con un vistazo puedes saber lo que está leyendo la persona que está a tu lado en el metro, en el tren, el autobús, el parque, el restaurante o la biblioteca.
25.- Dicen cosas de la gente cuando vas de visita a su casa. Un vistazo a sus estanterías (si es que las tienen) dice mucho de las personas que viven allí, para bien y para mal.
26.- Las portadas tienen textura. Pueden ser lisas, rugosas, con fotos, dibujos, letras...pueden llevar sobrecubiertas cargadas de elogios que nadie se toma en serio. Llevan contraportadas con textos que pueden hacer que te apetezca leerlos o que te hagan pensar..." este ni de coña"
27.- Los libros infantiles tienen desplegables que se mueven. Brujas que saltan de sus cabañas, princesas que bailan en castillos, cerditos que bailan tocando la flauta, trenes que atraviesan túneles, baúles con tesoros, bailarinas que hacen pareja con soldaditos...
28.- Tienen tacto. Puedes meter los dedos entre las páginas mientras lees y tocar el papel
29.- Se sostienen sobre tu cara si te quedas dormido mientras lees.
30.- Si los dejas encima de una mesa abiertos, parecen una tienda de campaña que espera que vuelvas a entrar.
31.- Son de colores.
32.- Se sostienen en vertical y en horizontal, en montones o en hileras.
33.- Los sujeta libros.
34.- Puedes guardar flores dentro, flores que te regalan mientras lo estás leyendo. Flores que olvidas y que cuando reencuentras al volver a abrir el libro te provoquen un ataque de nostalgia.
35.- Por mucho cuidado que pongas...si los lees en la playa, siempre guardaran granos de arena en su interior. Olerán a playa. Y a crema. Y a sol.
36.- Pueden arder.
37.- Si son horribles, puedes tirarlos contra la pared, arrojarlos al suelo, pisotearlos e incluso tirarlos a la basura (o al contenedor de papel si estás cabreado pero ecológicamente comprometido)
38.- Puedes esconderte detrás de ellos para que alguien no te vea o para espiar a alguien.
39.- Puedes olvidarlo intencionadamente en algún sitio... ¿para qué? Pues para que otro alguien lo encuentre y tenga que devolvértelo.
40.- Te llaman desde la estantería.


Todas estas cosas (me) pasan con los libros, porque los libros no son solo lo que tienen escrito. No son sólo lectura. Dejan una impronta sensorial, dejan un rastro en tus sentidos y no solo por su contenido. Tienen olor, tienen tacto y tienen sonido...incluso tienen sabor.

75 comentarios:

pilar dijo...

Totalmente de acuerdo......a lo mejor te ha sobrado alguna o la has repetido de otra forma.....pero, coincido contigo los libros son maravillosos y creo y espero que nunca desaparezcan y menos por la horrible versión digital...

pilar dijo...

uy.....primer?

El niño desgraciaíto dijo...

Prefiero callarme.

Anónimo dijo...

"Envejecen contigo. Compras un libro nuevo con 18 años. Una edición a estrenar, recién salida de la imprenta. Lo colocas en la estantería y cuando años después lo sacas para releerlo, recolocarlo o simplemente por curiosidad...descubres que le pasa como a ti. Inconscientemente te ves igual que con 18 años, pero al mirarte al espejo te das cuenta de que no es así. A tu libro le pasa igual, en tu cabeza seguía siendo un libro nuevo, recién estrenado...tiene la pinta que tenía cuando lo terminaste, pero al verlo ahora te das cuenta de que no es así, ha envejecido como tú, se ve viejuno."
Sí, Moli, los libros de mi casa crecen y envejecen con nosotros y tengo prohibido tirarlos, reciclarlos, regalarlos y prestarlos. Son nuestros libros, nuestro legado familiar, y se quedan ahí para los que vengan después.
Rosulae

pendergast dijo...

vamos, que lo del libro electrónico tienen que mejorarlo mucho para que te atraiga... Lo de la arena de playa me ha recordado a la película Delicatessen...

Bichejo dijo...

El mismo día que me flipo con mi Reader nuevo, haces que me flipe más con los libros de verdad.

Y es que no es lo mismo, por cómodo que sea el digital (que lo es), por mucho ahorro de espacio y dinero que suponga (que lo supone), no hay nada como el papel, el componente de la posesión material, lo sensorial…

Coincido contigo en casi todos los puntos (las bibliotecas no me llaman mucho, me da pereza, es una de mis cosas de persona rarita y prejuiciosa), y me quedo sobre todo con tres: los marcapáginas, el anotar en la primera página el origen del libro y que el hecho de dejar o que te dejen un libro, no es cualquier cosa.

Por todo lo que dices en el post es por lo que sigo comprando libros en papel, todo libro que me gusta especialmente está en las dos versiones.

Vaya chapa!!

Inés dijo...

Sí. Sí a todo.

Y sin embargo ahora no podría vivir sin mi reader.

Claro, que, en realidad, ambas cosas no son excluyentes.

Carmen dijo...

Envejecen contigo y, mucho mejor que otros que van reescribiendo tu y su historia a la vez que tú, te recuerdan quién eras, quién eres. Ves las etapas "quemadas", las ínfulas postadolescentes, las peleas con otros idiomas, las fruslerías y pasatiempos, los "amores" literarios y cómo acabaron.

Nosotros tenemos ahora un orden alfabético que ha fragmentado la biblioteca en tres y me trae loca porque me da la impresión de que faltan. Necesito "verlos".

Lo dices parecido pero la ingente labor de "ordenar" la biblioteca, hacer fichas o cualquier otro subterfugio equivalente siempre trae un descubrimiento. O la posibilidad de hacérselo a un hijo.

Y más cosas; si están ahí y siempre han estado, tus hijos (tus princezaz) los verán como algo normal, útil, divertido, algo que pueden compartir contigo. Yo no soy muy de esquiar así que, en mi caso, funciona...

Da menos cargo de conciencia "malcriar" a los niños comprándoles libros que comprándoles juguetes o chuches.

De ellos se sacan grandes pelis como "El nombre de la rosa" o, aún mejor, "El Padrino".

Y seguro que a todos se nos ocurren mil cosas. Pero millones de gracias por ordenarlas, me encantan las listas.

Anniehall dijo...

No me gusta comer mientras leo, no me gusta que se manchen los libros ni doblar las páginas. ¿Peinarme mientras leo? No creo que sea posible, o me peino o leo. ¿Tengo una tara? Me gusta intentar dejarlos casi como llegaron a mí, aunque es imposible.

No sabes qué bronca le echamos a C el otro día por doblar las esquinas de todas las páginas donde había dibujo en un Heidi que le han regalado para cuando pueda leerlo... que si los libros no se pintan, no se doblan... igualito que tú vamos ;)

El olor y el color de los libros viejos. Encontrar un tesoro en otra casa y recordar siempre donde lo encontraste.

Siempre se me olvida poner la fecha y cómo llegó el libro a mí. Muy pocas veces lo hago.

¿Por qué ND prefiere callar? No lo entiendo.

Anniehall dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CMQ dijo...

Por todo eso (y más) no quiero un e-book ni en pintura...

en TXABI dijo...

"...o el bote de colonia por leer mientras te peinas"
¿ Lees mientras te peinas...?. Moli, tu estás enferma de lectura... Ahora ya me empiezan "a salir las horas" para poder leer tantos libros al mes... temía que -al final- entre estos 40, salieran tus "encuentros" con el ingeniero y tu ahí leyendo, al igual que mientras te peinas...

Er-Murazor dijo...

Son curiosas las manías. Yo no consigo acostumbrarme al reader porque mirar la pantallita no me parece de leer libros. Soy capaz de tirarme horas leyendo blogs en el portátil (lo he hecho, vamos) y más horas aún enfrascado leyendo alguna novela que me guste, pero el reader me da pereza a los cinco minutos.

Yo soy todo lo contrario que tú en el trato a los libros como objetos físicos. Mis padres me educaron en el cuidado extremo de las cosas, y cualquiera que viera mi estantería podría pensar que casi todos los libros están recién comprados. No los doblo, no los subrayo, no pinto en ellos...

Otra cosa que a mi me gusta hacer con los libros de papel y que no soy capaz de hacer con el reader es volver momentáneamente atrás. Estar leyendo algo, acordarme de otro algo relacionado más atrás, poner el dedo por donde voy (con marcapáginas es menos divertido) y pasar hojas hacia atrás a buscar ese pasaje. Soy mucho de hacerlo en las novelas de misterio. Sé que con el reader se puede dejar una marca en el sitio por el que se va y rebuscar por detrás todo lo que se quiera, pero no sé, no me hago.

Virginiag dijo...

A mi no me gusta nada doblar o escribir los en los libros, y si se me cae un vaso de agua correré a secarla, pero por lo demás totalmente de acuerdo.

Seren dijo...

Yo no soporto las esquinas de los libros dobladas, mi padre lo hace. Yo colecciono marcapaginas. Por lo demas me encanta el olor a libro tanto nuevo como antiguo.

El niño desgraciaíto dijo...

Pues porque Anniehall, tú me conoces y sabes cómo trato los libros y alguna de las cosas que pone Moli me parecen torturas a los pobres... ¿Dejarlo como una tienda de campaña? ¿Llenarlo de migas? ¿Doblar las esquinas? ¿Lleno de arena? No podría, la verdad.

Saramaga dijo...

Me encanta!!! lo suscribo al 100%

Anniehall dijo...

Lo decía justo para que lo explicaras, ND.

Yamane dijo...

De acuerdo en casi todo, pero lo de doblar las esquinas y pintar en ellos me parece poco menos que una herejía. Me gustan demasiado y me parece destrozarlos.

Y prestar... pues no, lo siento. Con los años he aprendido a las malas que los libros no se prestan, porque la gente no los trata como yo los trato y me he llevado más de un disgusto con libros muy queridos.

No, los libros no los presto.

El niño desgraciaíto dijo...

No había visto esto de responder...

El niño desgraciaíto dijo...

Ah, otra cosa, el olor de libros viejos me repugna bastante, la verdad. Ese olor a polvo añejo... No puedo con él.

Chirly dijo...

Me parece genial este post. Yo soy igual con los marcapáginas: la cuenta del café del hotel Satcher de Viena, un billete de Renfe de ésos amarillos de antes, de Oviedo a Gijón de un viaje que hice con un amigote un verano de hace quince años, un dibujo de mi hija de cuatro años...

Te lo copio y se lo mando a un buen amigo librero que anda preocupado porque está convencido que el libro elecrónico matará al libro de papel. Es todo un alegato en defensa de un objeto, el libro al que yo deseo larga vida. Sólo la literatura basura será pirateada por lectores basura.

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

GRACIAS!!!!!!!!!!!!

Niágara dijo...

Precioso post. Los libros enganchan, algunos no te dejan dormir hasta que los terminas e, incluso en sueños, se infiltran sus personajes o sus historias. Te transportan a su mundo y puedes llegar a coger el Metro en sentido contrario y no darte cuenta hasta cinco paradas más allá (y eso gracias a la megafonía). A veces tienen una frase increíble y, sólo por ella, merecen la pena.

Anónimo dijo...

41.- te pueden hacer llorar, reír, pasar mucho miedo..
42.- son un buen somnífero
Ha estado guay.
No tardes en el próximo post!

molinos dijo...

Eyyyyy....lo de responder es nuevo....que chulo

Beatriz dijo...

Con ellos vives otras vidas, otras culturas, visitas otros países... y si son de papel son un regalo para siempre. Desde la estantería te dicen "ven, acércate a mí".
Yo les pongo mi firma y la fecha de lectura. Siento no haber hecho ficha de ninguno, pero me da pereza empezar a estas alturas.
Doblar páginas, subrayar, escribir... todo esto me parece un desnudo integral, soy incapaz de hacerlo.

Pikifiore dijo...

El punto 20 soy yo, es el mundo en el que me muevo por trabajo y me encanta. Sé como huelen los libros recién llegados de la editorial y cómo huelen una vez que han sido prestados y represtados, y cuanto más usado está un libro, más me gusta. Dice mucho de él. En mi nueva casa no faltará un lugar para todos los libros que llevo conmigo, aunque me quede sin cama,jajaja. Todo eso no puede suplirlo un ebook.
Solo discrepo contigo en una pequeña cosa, a mi no me gusta subrayar ni pintar en los libros, pero eso va en gustos...jejaja.

Burbuja dijo...

Me encanta!

Aunque discrepo contigo en que ni escribo en los libros, ni los subrayo ni les doblo las esquinas...

Y ¿prestarlos? No gracias, que la gente no los trata como merecen y me irrita sobremanera lo descuidados que son (maniática que es una) ^_^

Por lo demás, genial! Todas esas cosas que has dicho hacen que me encanten los libros y pase olímpicamente de las versiones electrónicas ;)

Ester dijo...

Una vez me contaron que hay gente que contrata decoradores y les encarga estanterías llenas de libros de pega solo porque quedan bonitas...en fin...no puedo estar más de acuerdo contigo¡¡ como siempre, vaya

Chirly dijo...

¿Responder? ¿que? profe ¿puede repetir la pregunta? yo no lo veo ¿qué es eso de "responder"?

Anónimo dijo...

Me gustó el post, mucho, me sentí muy identificado, y me encantan los libros.
Pero el libro no deja de ser una tecnología, y si me dan a elegir entre el amazonas y la biblioteca de alejandría me quedo con el amazonas.

Er-Murazor dijo...

Anónimo, no es eso lo que aquí se discute (creo). Si a mi me dan a elegir entre mi salud con carne a la plancha y colesterol por las orejas con comida grasienta elegiré mi salud, lo que no quita que las comidas con salsas me sigan gustando más que las pechugas a la plancha.

Meryone dijo...

Y cuando emigras es muy difícil llevarlos contigo. Ay.

En menos de dos semanas estaré otra vez otras tantas en la misma casa que la mayoría de mis libros.

Los echo de menos.

Hermano E. dijo...

Haciendo amigos:

43. Sirven para nivelar una mesa coja. (El que este libre de culpa que tire el primer libro, ver punto 44).

44. Se los puedes tirar a alguien a la cabeza (abstenerse los que nunca han usado los libros para nivelar mesas).

45. También puedes castigar a los niños poniendoselos en las manos con los brazos en cruz (aunque a los jovenes os cueste creerlo era un castigo común mi época).

Anniehall dijo...

¿Responder? ¿qué es lo de responder?

BLN dijo...

46. Te los regalan y los regalas porque no hay nada mejor que alguien que quieres lea lo que que a ti te ha molado.

47. Vas al club de lectura y te matas y despellejas defendiendo un libro que te ha encantado y que no ha gustado a otros.

48. Te vuelves loca buscando uno que te han recomendado o del que has leído una buena crítica.

Tita dijo...

Al entrar en mi casa no verás ni un libro, salvo los de las niñas.

Es porque los tenemos arriba escondidos en un cuarto de estar, a salvo de personas que los codician cuando los ven, y no los tratan bien, ni los cuidan, ni los disfrutan, ni los devuelven.

Creo que con gente nueva hemos quedado como borricos, si no subieron arriba y vieron los libros. Creo que me da igual.

Creo.

Pero ahora cuando no encuentro un libro, sólo tengo que preguntarle a dos personas.

Y no tengo vergüenza, alguno tengo por devolver....

Ana dijo...

Me ha encantado!! Yo soy de las que doblan las esquinas, hacen anotaciones... Me gustan los libros "vividos"!!

_Xisca_ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tocaweb dijo...

La sociedad lleva años machacandonos con que la belleza y lo que realmente importa está en el interior y de repente hacemos apología del continente frente al contenido. Parece que ha sido la disputa de moda estas navidades, ¿Le regalo el reader o es de esos...?

Esta actitud es muy freakie ¿no crees?

Hans dijo...

Leer te hace mejor persona. Leer te permite sacar partido de tu tiempo y eludir en parte el efecto de esa máxima que nos condena:'Tantas cosas por hacer y tan poca vida para hacerlas'. Leer es la medida de La dessperación: cuando ni leyendo puedes orillar las preocupaciones, la cosa es grave, pues leer es El Refugio. De mis hijos siempre dije que esperaba conseguir que amasen la lectura y que no usasen drogas. No vamos mal de momento.
En cuanto a la dialéctica libro de verdad/reader, creo que no existe. Los lectores de verdad amamos los libros y la lectura por igual. Supongo que en algún momento tendré uno de esos aperos electrónicos. No tengo prisa. Cuando lo tenga no dejaré de comprar libros de verdad, por todas las razones matéricas y no que ha expuesto Moli y los comentaristas que me han precedido. Ah, y por una más: el inmenso placer de regalar un libro cargado de intención: sea como una toma de contacto, una aproximación, un 'a ver qué le parece', sea un compartir el placer de una pequeña joya descubierta, sea el inicio de una gran amistad, sea una aproxmación perrucia cargada de lúbricas intenciones, sea la cesión del placer descubrir una obra de arte ... Y nada de eso se consigue obsequiando una descarga, pasando un link o copiando un archivo en un pen.

Ana María dijo...

Yo he descubierto obras grandísimas tanto en papel como en formato digital.

El formato papel tiene un ritual irreproducible con un reader.

Yo soy de las que, cuando leo, manosea los marcapáginas. La que, incluso volviendo de borrachera en el búho, va leyendo.

Mua Moli!

VanDerBlume dijo...

Leer es bueno... si se lee bien, y si se leen cosas de calidad, porque, por leer, se puede leer cada cosa...

Anónimo dijo...

46.- decoran bien cualquier habitación
47.- son siempre una buena opcion cuando no sabes que regalar

Anita dijo...

A mi no me gusta escribir en ellos n idoblar las páginas, pero, por muy cómodo que me parezca, me resisto a caer en las garras del libro electrónico. Además, me gusta prestarlos y que me los presten.
Y una casa sin libros me da un mal rollo...

Maese_Salakov dijo...

No recuerdo bien la cita, pero Orwell decía al respecto que los libros solo olían de dos maneras: los libros nuevos, que olían muy bien; y los libros viejos, que olían aún mejor.
Amén a este post. ¡Me ha encantado!

Oswaldo dijo...

Si uno me gustó, algún día lo releo.(Hasta varias veces)(Hasta MUCHAS veces) Si era prestado y lo devuelvo ¿Cómo rayos lo voy a releer? Así que mejor no lo devuelvo. Con la conciencia tan sucia, resulta que no los presto...
Puedo tener una buena excusa, "es que no es mío, es prestado"

Mari Carmen dijo...

Estoy en el equipo de biblioteca de un insti y soy descerebrada tiempo ha. He copiado y citado tu blog para mis compañeros del equipo y mis alumnillos del club de lectores. Me encanta.

molinos dijo...

Voy a comentar que así serán 50 comentarios.

La idea era contar cosas que se pueden hacer con los libros aparte de la obviedad de leerlos. Cómo sois de quisquillosos todos habeís pensado que escribo en los libros y sin embargo nadie ha dicho nada sobre que pueden arder..No todo lo que he dicho lo hago yo o he hecho con los libros, pero son cosas que puedes hacer y que ( por ahora) no se pueden hacer con un libro electrónico.

Tocaweb: TURURÚ.

Esther dijo...

Yo conocí a alguien en el instituto que tenía miles de libros. El paraíso de una adolescente que solo podía sacar libros de la biblioteca de Almería, que hace viente años tenía unos diez. Hasta que me fijé un poco más: todos comprados en el círculo de lectores y con el plástico puesto. Aghhhh, todavía tengo pesadillas.

phaskyy dijo...

40 razones de peso.

La mayoría de los mios tienen arena de playa y están dobladas las página por culpa de la humedad de las manos y gotas de agua de mar. Al principio me molestaba que se estropearan..pero desde hace tiempo pienso como tu.Si esta muy estropeado es que ha estado mucho a tu lado .

Precioso, Moli

Almudena dijo...

Todos de acuerdo en que leer un buen libro es un placer. Para mi, mucho más placentero cuando lo hago en mi ebook. Manías que tiene una.

Di Vagando dijo...

No puedo entender el "querer tener los libros impolutos". Tengo varios amigos de esos, y tras numerosas conversaciones, aún no he podido ver su punto de vista. Uno era pq eran varios hermanos y se los tenía q pasar (los de texto) a los peqeunios limpios.

No lo entiendo porque para mí, un libro es para vivirlo: está a mi servicio, no yo al suyo. Un libro es un pedacito de mi vida y, porque es mío (un objeto tan personal será difícil de encontrar, para mí) quiero saber quién era yo cuando lo leía: qué subrayaba, qué anotaba al margen, qué referencias me dió, qué párrafos tiene interjecciones al lado, qué me hizo llorar, o reír. Quieor enocntrarme las entradas del cine de cuando lo leía, y quiero encontrarme unos rayujos que hizo mi hija cuando la tenía en brazos mientras leía y tenía cuantos meses?... miro la última página y tendré el día q lo acabé, y la primera y la que lo emepcé...ambas firmadas.

ALgunas frases geniales de los libros, si no las subrayas, o copias, se olvidan. Si el libro lo has hecho tuyo, al abrirlo verás todo eso q querías ver a primera vista. Yo empecé a subrayar y a "maltratar" (alguno pensará) los libros a los 17, con "El retrato de Dorain Gray".Recuerdo q tenía q copiar tantas y tantas frases enmi cuaderno de notas que dije, qué narices... y así empezó todo... Desde entonces, he "pervertido" a varios en esto del maltrato ... y aún no hanllamado Servicios Sociales a mi puerta...:)

Más libros, más libres

di

Ariadna Valdés dijo...

Me encantó! simplemente maravilloso

Anónimo dijo...

Las esquinas no, por favor >_<

G.

Beatriz dijo...

Otra vez.

"Los libros abrigan, qué frío tendría el espíritu si no estuviéramos rodeados de ellos".

Esta frase es de Manuel Alcántara

kazike dijo...

Si te los llevas a la playa no sufrirás por si te lo roban (al menos no tanto)

PD: coincido "Las esquinas no, por favor >_<"

Cigarra dijo...

Me ha encantado todo lo que dices de los libros y estoy de acuerdo punto por punto. No sólo porque soy bibliotecaria, sino porque leer es lo que más me ha gustado hacer desde que aprendí. Y todavía no he tragado con el libro digital, por muchas ventajas que me digan que tiene. Y creo que me costará.¡Larga vida al libro de papel!

Anónimo dijo...

Pues yo uso los libros para leerlos no para restregármelos por el cuerpo sintiendo su tacto, así que como en casa no tengo espacio y no me peino mientras leo, me quedo con mi papyre.

_Xisca_ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
XAquí dijo...

Yo dibujo en las primeras páginas si me gustan y me hacen evocar algo. Me gusta no preocuparme por si el lomo se marca al abrirlo. Me gusta el olor, que va cambiando. La textura del papel de los libros de los 80 suele ser mala, se aridece y amarillece más que otras más antiguas. Me gusta comprarlos porque no sé cuando voy a tner tiempo o ganas de leerlos o releerlos, el plazo de devolución a las bibliotecas les resta jugo. Mi Denzel es todo lo contrario a mi. Discutimos, discutimos...pero a los dos nos gustan los libros de papel.

semilla dijo...

¡¡ge4nial! suscribo todos los puntos, soy una apasionada de los libros...no me irá el i-pad seguro....huelen bien, a papel y no a tecnología....recorro todos los años la feria de viejo y me tiro horas muertas y siempre encuentro tesoros....¡que bien que quedemos incondicionales!...puedes añadir lo que hacia Carvalho:quemar los libros malos o los sublimes....

JuanRa Diablo dijo...

Después de leer tus impresiones, (que me hacen descubrir que son también las mias, pese a que nunca me hubiera puesto a pensar en ello) queda constatado un punto más (¿sería el 49? he perdido la cuenta)

49.- Los libros son tan mágicos que se convierten en seres vivos cuando están ante nosotros y luego podrían dormir durante siglos.

Me ha encantado la entrada

Tocaweb dijo...

UY!!! Lo que me ha dicho!!!

Trimami dijo...

Totalmente de acuerdo... se te olvidó añadir que huelen sus páginas, a nuevo cuando son nuevos, y a viejo cuando son viejos, y que cada uno parece oler diferente... Me encantan los libros, en especial la novela negra.

Mahel dijo...

Gradioso post.

Thyssly dijo...

Un post precioso. No suelo doblar esquinas ni escribir en ellos (y si lo hago, siempre a lápiz), pero sí que tengo muchas manchas de nesquick y de migas.

Rorschach dijo...

Buen post, los libros son un amante que nunca te decepciona.
Un saludo.

eva dijo...

Te dejo este maravilloso corto sobre libros también de colores. Espero que te guste, a mi me ha parecido delicioso.

http://vimeo.com/35404908

molinos dijo...

gracias Eva...me ha gustado mucho.

Laura Croft dijo...

Buffff, Eva... encogiditos estamos mi chaval de 8 años y yo... precioso.
Gracias Molinos por el post y Eva por el enlace al vídeo.
Gracias a ambas por el instante de sentimiento a flor de piel.

El lector indiscreto dijo...

Solo por esto y todas estas verdades que has puesto es que no podría acostumbrarme jamás al formato electrónico.

Marta Pilar dijo...

Hace mucho que no te comento, porque estoy leyendo entradas viejas. No sé si te saltará este comment siendo un post de enero, pero bueno. Para que sepas que sigo por aquí. Voy leyendo siempre en orden cronológico y voy por febrero12. Besos.

Alberto Secades dijo...

Una estupenda entrada, que agradezco que hayas recuperado.
Hay algunas cosas que hago con los libros, bastante asquerosas e irreverentes que comentaré, deseando que no haya integristas del libro atentos a estas alturas, a los que imagino enfrascados en sus lecturas, atisbando con un gesto mohín (la típica coletilla molona que siempre había querido poder colar, ¡qué guay!).

En fin, al grano, que me disperso más que el caudal tributario de Messi.

En orden inverso:

3 - En la última página del libro pongo, si me lo he terminado, la fecha y alguna aclaración contextual que me permita recordar el momento de mi vida. No siempre lo hago.

2 - Arranco esquinas del libro para quitarme un chicle de la boca, si carezco de un medio más adecuado.

3 - Una enfermedad pulmonar me obliga a tomar una medicación que me facilite la expulsión de mucosas. Como prevención, debo evitar espacios mal ambientados, con restos de humo, secos o excesivamente húmedos. Provocan en mi una mayor sequedad que facilita la liberación de esputos sonoros, voluminosos, de variado colorido, trémulos como gelatina, variables en formas, flexibles para adaptarse a las condiciones del recipiente que acoge a mis flemas que. suele ser la hoja que los editores, muy apropiadamente (se nota que son fumadores y potenciales enfisemáticos) denominan "de cortesía". Me permiten quitarme un peso de encima.