lunes, 8 de septiembre de 2008

TÉCNICAS LIBRESCAS



Los que me conocen saben que leo mucho. Menos de lo que a mi me gustaría pero mucho más de lo que la gente considera “normal”. Leo tanto que con los años he desarrollado una serie de manías y normas.

Cuando me compro o me regalan un libro, siempre pongo en la primera página mi nombre, la fecha y donde lo he comprado o quien me lo ha regalado. Siempre con pluma.

Al acabarlo apunto en un cuaderno la fecha y si me ha gustado a lo mejor comento algo. Si no me ha gustado le dedico los insultos más ordinarios que se me ocurren y descargo todo mi cabreo por haber perdido el tiempo con ese libro. ¿Qué porqué lo termino si no me gusta?. Pues porque hay veces que no doy crédito a que un libro sea tan horrible y quiero llegar al final para que nadie pueda decirme “ a partir de la página 400 viene la gracia”. Veasé por ejemplo..mis post sobre “ El vestido rojo”:

Tengo una lista de libros que quiero leer. Los saco de referencias que leo en culturales, ( Si, si..confieso que me leo El Babelia), de blogs o recomendaciones de gente que considero que tiene criterio. A veces, recorto las críticas y las guardo hasta que leo el libro en cuestión y entonces guardo el artículo en el libro. G. tiene esa lista actualizada para cuando quiere hacerme un regalito.

Si un libro de un autor me gusta..suelo buscar más del mismo, normalmente hasta que doy con uno que no me gusta y entonces le cojo manía. Si el primer libro que leo de un autor no me gusta no le doy una segunda oportunidad. Solo he roto esta regla una vez en mi vida, y fue con Rosa Regás y por ello sufrí el castigo divino más horrible. No leáis nunca a Rosa Regás.

Leo más literatura extranjera que española. Los contemporáneos españoles me dan pereza, no es que no los lea, pero si me dan a elegir casi siempre me decantaré por uno extranjero y últimamente casi seguro que será americano.

Cuando regalo libros lo hago pensando exactamente en la persona a la que voy a regalar. Cada libro es para una persona.

En el colmo de mi frikismo…señalo las erratas en el libro doblando la esquina de la página y a veces incluso..si me he encontrado muchas..me molesto en mandar un mail a la editorial. Si, si..sé que es horrible pero no puedo evitarlo.

Jamás leo la contraportada de un libro. No quiero que me cuenten de qué va. Ya sé que es incongruente con haber leído la crítica pero es que los elogios desmesurados de las contraportadas más que animarme suelen provocarme rechazo..así que no los leo hasta que he terminado el libro.


Tengo alguna más..pero ya otro día.

La foto es de la Biblioteca Nacional de Viena. ¿ A que mola?

9 comentarios:

Xinax dijo...

Yo añado además la fecha en que lo empiezo a leer y la que lo acabo, no suelo releerlos, salvo un par de honrosas excepciones y los firmo, por que son MIOSSSS (léase con tonito de avara)...mi tesorooo...en fin, molinos..hasta la próxima coincidencia.

Bastian dijo...

A mi también me ocurre que nunca dejo un libro, movido por ese "seguro que mejora". Es una mala costumbre, pero al menos sirve para ayudar a los demás. Buen post.

nanu dijo...

EN cambio yo, si al 3er. capitulo no se ha pueto interesante lo abandono sin ningun sentimiento de culpa.

La excepcion: El mundo de Sofia. Lo habre empezado unas 15 veces, no llego ni al 3er. capitulo, pero lo dejo alli hasta que me pille un dia con el humor justo.

Kuin dijo...

La foto mola mogollón!!! ;-P

Jean Bedel dijo...

Reportas a la editorial las erratas? pedazo de friki !!!! :-)

Anónimo dijo...

Yo en casa tengo unos 100 libros. Desde que me saqué el carnet de la bibliteca pública no compro libros (14 años).
Cada 15 días saco 3 libros y ya los llevo elegidos desde casa, consulto si el libro que busco está disponible entrando en el catálogo de la biblioteca.
Aparco en doble fila, entro, busco, cojo y ficho en 10 minutos.
Julia, la bibliotecaria, se queda alucinada cada vez que aparezco.

Anónimo dijo...

Soy el anónimo pesado.
Consulto el catálogo de la biblioteca por internet. Me se avia olbidao.

Gww dijo...

Muy buenos consejos molinos. Lo de "sellar" cada libro es una costumreb que tiene mi madre (pero que no ha logrado pasarme, me da bastante pena escribir sobre ellos -si vieras mi letra me comprenderías-.

Yo también prefiero autores extranjeros (no siempre ha sido así ni probablemente lo será) pero lo más raro que hago y comparto rareza con mi hermano -me consta que con muchas más personas- es oler los libros. De hecho, hay libros de los que recuerdo perfetamente el olor de cuando los compré o me los regalaron, casi mejor que el argumento, y eso que el olor de los libros nuevos acaba por morir quedando sólo ese olor a celulosa vieja que iguala todos los libros.

Bueno, hya está bien por hoy.

Un abrazo.

pijacosadora dijo...

He abandonado muy pocos libros en mi vida, pero uno de ellos era de Rosa Regás. Vaya coñazo!
A mi también me molestan las erratas, sobre todo los laismos. No puedo con ellos.
Me estoy leyendo el blog desde el principio y me encanta.
Besos!